Domingo 05 de abril 2026

Contrabando bendito



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Si hay un problema atvico por solucionar en Bolivia, es el contrabando. Y no es que este asunto sea una exclusividad nuestra, pero "mal de muchos, consuelo de tontos" es aplicable, especialmente si el "Estado Plurinacional" est inmerso dentro de lo que se supone debera ser un genuino "proceso de cambio" que quiere demostrar que todo lo que hicieron los anteriores gobiernos estaba mal.

Pese a que mucho se ha dicho ya sobre el tema, es vlido reflexionar sobre las varias aristas del contrabando de importacin. Empecemos por definirlo. De las varias acepciones de la Real Academia Espaola, me gust sta: Cosa hecha contra un bando o pregn pblico.

Contrabando, conlleva entonces connotaciones muy importantes: primero, divide la cuestin en dos bandos y, segundo, se refiere al cumplimiento de la ley. Por tanto, si el contrabando tiene que ver con traer productos extranjeros al pas, los dos bandos quedaran divididos entre los que estn dentro de la legalidad y los que delinquen. Un bando de los buenos y el otro, de los malos.

Muchos justifican al contrabando como algo bueno, pero se equivocan. Nadie debera considerar siquiera que parte del giro econmico de un pas se deba a una ilegalidad, de lo contrario el narcotrfico sera deseable por su rentabilidad y capacidad de generar empleo, cuando la produccin y trfico de drogas ilegales es un crimen -para m de lesa humanidad- pues unos pocos se hacen ricos a costa de la vida de muchos. Lo mismo ocurre con el contrabando. Si bien puede ayudar a comprar barato a quienes no tienen altos ingresos, cuando tal prctica se generaliza por la permisividad, acaba siendo una herencia cultural que har que lo barato cuesta caro. Veamos.

El Estado pierde ms de 150 millones de dlares anuales por tributos aduaneros no recaudados. Bolivia pierde ms de 100.000 empleos por los productos contrabandeados que compiten ilegalmente con los nuestros -un ejemplo?- ms de 20.000 talleres de confeccin cerraron desde el ao 2000 por culpa de la ropa contrabandeada. Cuntos bolivianos trabajan hoy en el exterior como esclavos, por no haber empleo en el pas? Qu de los que sufren la ausencia de sus padres, hijos o hermanos que partieron? Qu de las medicinas adulteradas, de los alimentos vencidos, o de la ropa de muertos o enfermos que entran sin control sanitario? Le importa esto al contrabandista?

He escuchado que combatir el contrabando traer un alto costo social. Nada de eso! Si el contrabando disminuye o desaparece, no es que los comerciantes y transportistas perdern su empleo, sino que comercializarn y transportarn lo importado legalmente, e incluso podra crearse ms fuentes laborales: Qu tal si se recupera un mercado de 40 millones de dlares para los confeccionistas nacionales? Los comerciantes y transportistas trabajaran con prendas bolivianas, y la gente usara ropa nacional. No nos acercara esto al pas digno y soberano del que tanto se habla?

Finalmente, lidiar con poblaciones de contrabandistas no es fcil, mxime si el contrabando est ligado al narcotrfico como alguien dijo. En todo caso, hacer cumplir la ley es responsabilidad del Estado, pero tambin, ofrecer alternativas de empleo.

Combinar la poltica del garrote -la Ley 1008 del contrabando- con una poltica de la zanahoria, haciendo ms fcil la vida de quienes producen, comercian y generan buenos empleos dentro de la legalidad, ayudara una enormidad.

* Gary Rodrguez es economista y gerente general del IBCE.