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S, muy golpistas y muy corruptos los del gobierno del cambio. Ese cambio que nos lleva, ya se sabe, hacia el totalitarismo camuflado de demcrata: convoca a elecciones y luego desconoce sus resultados. Hoy, impunemente roban el voto popular para deshacerse de adversarios polticos que ganaron limpias elecciones democrticas en gobernaciones y municipios.
Los hombres del MAS estn robando la voluntad soberana de la ciudadana a ttulo de luchar contra la corrupcin y la impunidad, va grotescos procesos de politizacin de la justicia. Ya se han cargado a un prefecto, Leopoldo Fernndez; a un gobernador, Mario Coso; a siete alcaldes, mientras estn en el corredor de la muerte poltica como los condenados a la pena mxima, dos gobernadores ms: Rubn Costas y Ernesto Surez, otro alcalde, Lus Revilla, amn de presos, imputados sin pruebas en un grotesco montaje dizque terrorista y exiliados polticos.
Nada que envidiar a dictadores y tiranuelos.
A cinco aos de gobierno ya no quedan dudas sobre el proyecto poltico del MAS: totalitario, duro y sin paliativos, por lo tanto antidemocrtico. Se inventaron el proceso de cambio con sus cinco etapas, apoyados por onG, organismos internacionales y comedidos, entre fracasados y en ejercicio omnmodo del poder, desde la convocatoria a la Asamblea Constituyente, la primera etapa. Abusaron y prostituyeron las bases del sistema democrtico y en nombre de los pueblos indgenas hoy transitan, como cualesquiera de los caudillos brbaros habidos en Bolivia, hacia la ms deleznable de la corrupciones, que las hay muchas: desconocer el voto popular con argucias leguleyas, para destituir autoridades opositoras.
Dar un golpe militar en Pando y hoy golpes de Estado, va Asambleas Departamentales y Concejos Municipales, es la peor de las corrupciones: golpean la institucionalidad constitucional porque los del MAS nunca creyeron en ella. Esta corrupcin es deliberadamente perversa pues vulnera el elemental derecho humano a elegir y ser electo en democracia pluralista, representativa y participativa. Burlar la confianza de una nacin que vota por su preferencia poltica, es corrupcin mayor que las acusaciones contra sus adversarios, sin pruebas y sin respetar la presuncin de inocencia.
No respetar el voto ciudadano para someter a espurios juicios polticos -guillotinas judiciales- a las opositoras autoridades electas es la mayor impunidad hoy en Bolivia. Desconocer el voto universal que eligi a autoridades locales de acuerdo a ley, es robar la voluntad de millones de bolivianas y bolivianos. En tanto, dueos de vidas y haciendas, el presidente, el vice y sus operadores no rinden cuentas de su actos a la sociedad, pero confiscan arbitrariamente la voluntad soberana, como confiscan autos de coleccin de un empresario privado e imputan a ciudadanos por un inventado terrorismo sin haber respetado el debido proceso.
Dicen que llegaron para quedarse eternamente, lo que confirma que el MAS y sus hombres son golpistas contra la democracia. Pero se irn tarde o temprano, porque en poltica como en la vida misma, nada es eterno. Se irn cargados de oprobio, como se fueron totalitarios, dictadores e impunes golpistas de todos los tiempos. Y se irn como los mayores estafadores de la democracia, a la que se montaron de mala fe, utilizando el sufragio universal para hacerse del gobierno, hasta llegar al poder total, cabalgando en el corrupto golpismo poltico. Que se vayan ms temprano que tarde, depende de la democrtica sociedad boliviana.