Sábado 04 de abril 2026

Entre lo racional y lo popular



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La verdadera razn para subir los bajos precios de los combustibles va shock -un impuestazo para muchos, ms que un gasolinazo- solo la saben los administradores del Estado Plurinacional de Bolivia. Que era necesario subirlos es verdad, y que haba la opcin de hacerlo gradualmente, tambin. Se eligi el shock, y el Decreto se cay.

Ms de una vez se advirti que Bolivia no poda pretender ser una isla de precios bajos en medio de aguas turbulentas de precios altos. El intentar un paraso de precios populares solo ha provocado la salida va contrabando a pases vecinos, del disel y la gasolina as como tambin del GLP y alimentos como el azcar. Adems, en el caso particular de los combustibles, los bajos precios desincentivaron a las transnacionales a invertir para producir petrleo llevando a Bolivia a convertirse en un triste importador de combustibles lquidos que los compra caro, los subsidia y los vende barato.

Fresco est an el recuerdo del da de la nacionalizacin de los hidrocarburos -el 1 de mayo de 2006- cuando muchsimos de los que recin salieron a las calles a maldecir el gasolinazo, entonces saltaban de alegra porque Bolivia iniciaba la recuperacin de sus recursos naturales. Cunta sabidura la de Salomn cuando dijo que lo mejor del negocio no es cmo empieza, sino cmo acaba el negocio!

Por la historia sabemos que el mejor disparador de la inflacin es el alza del precio de los carburantes. Mucho ms, cuando es por la va del shock. Cmo no recordar los criticados gasolinazos de otrora que -cualquiera fuera su portento- impactaron sobre la generalidad de precios? La medida pudo ser gradual -como se baja hoy el tipo de cambio- pero se dio el shock generando una espiral inflacionaria que enfureci no solamente a los asalariados sino a quienes dedican gran parte de su gasto a la alimentacin y al transporte.

El ajuste salarial del 20% propuesto como compensacin a cuatro sectores del sector pblico -siendo indicativo para el sector privado- tena tambin visos de shock. Es probable que de haberse aplicado tan inusual incremento, sin estar adecuadamente respaldado por una produccin y productividad, solo hubiera ocasionado ms inflacin dado el incremento del circulante en la economa.

El clebre D.S. 748 cay por la presin de las masas, sin embargo los precios en general no han bajado, algo que afectar tanto al ciudadano de a pie as como tambin al sector productivo. Con precios altos, ser alta tambin la presin por un mayor aumento salarial. El dao est hecho dijo alguien hace poco, y para el caso verdaderamente lo est, porque la inflacin de costos para el sector productivo tendr cara de: incremento salarial obligatorio, cargas adicionales por la nueva Ley de Pensiones, e insumos con precios elevados. Es de esperar que el ajuste en el sector no signifique una cada del empleo.

El Gobierno tiene ante s dos enormes retos por resolver: combustibles y alimentos. Siendo que stos seguirn subiendo de precio a nivel mundial, por qu no producir nuestro propio alcohol carburante y biodiesel y ahorrarnos la friolera de 600 millones de dlares por importacin? Por qu no autorizar la biotecnologa para producir ms alimentos, en vez de importarlos siendo incluso transgnicos?

No siempre lo racional resulta popular. Y si bien lo irracional puede ser popular por un tiempo, a la larga traer dolor y sufrimiento, as como ocurre ahora.

* Gary A. Rodrguez A.
es economista y Gerente General del IBCE