Martes 12 de mayo 2026

El MAS y el pueblo



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En el cancionero popular existen letras o composiciones poticas que reflejan nuestra realidad y permiten identificarnos plenamente con ellas. Es el caso del bolero del tro Los Panchos El mar y el cielo que pareciera haber sido compuesto para los bolivianos, en su tormentosa relacin con el gobierno del Movimiento al Socialismo.

Luego de la llegada de Evo a la presidencia fueron muchos los buenos augurios y esperanzas que se cifraron en ese cambio y no por nada, hasta gran parte de la clase media del pas se sinti comprometida con l, al extremo que su larga permanencia en el poder pareca garantizada y hasta l se ufanaba en repetir: Hemos llegado a este palacio para quedarnos y nadie nos sacar de el.

Hoy, a cinco aos de ese memorable acontecimiento en Tiwanaku, las cosas parecieran haber cambiado radicalmente y  cada vez son ms  frecuentes las voces disonantes que lo abuchean y lo rechazan, especialmente en sus apariciones pblicas. Primero, fue en Oruro, en oportunidad de celebrar el bicentenario de ese pueblo, otrora bastin del masismo; luego en el estadio Siles de La Paz, donde no respetaron ni a la seleccin que nos llev al mundial del 94 y menos a la camiseta N 10 que antes vesta el diablo Etcheverry. Tampoco Cochabamba sera distinta a esas silbatinas si apareca en el corso.

Esa campaa etnocentrista y plagada de smbolos se ha venido cayendo desde que su lder espiritual, precisamente el que lo haba ungido como Apu Mallku en esa inusual ceremonia, se involucr en el narcotrfico. A l le siguieron las hermanitas Tern, muy cercanas a su entorno; varios alcaldes y ahora el general Sanabria, un baluarte en la lucha antidroga y en la inteligencia del pas, hoy recluido en una crcel de Miami, a la espera del  juicio que lo condene de por vida a las ergstulas o se acoja al programa de proteccin de testigos que en la jerga de la DEA significa cantar como un canario todo lo que sabe y conoce, de forma de incriminar a cuantos elementos componen su red criminal, sin importar el rango o grado de poder que stos tengan.

De esta manera se fue dilapidando todo el apoyo nacional e internacional con el que se contaba, inclusive ese nostlgico 54% del voto electoral, con el que el pueblo lo ungi en la presidencia. Para retener el amor perdido se empez a judicializar todo; a rellenar las crceles y abrir las vas del confinamiento a centenares de compatriotas.

Hoy, los bolivianos podemos cantar: Nos tienes, pero de nada te vale, somos tuyos por que lo dicta un papel (lase la constitucin) Nuestra vida la controlan las leyes, pero en nuestro corazn, que es el que siente amor, tan solo mandamos nosotros. El MAS y el pueblo se ven igual de azules (tambin hay blancos y negros) y en la distancia parece que se unen (en el Alto). Seria bueno que recuerdes que el pueblo es siempre pueblo y que nunca, nunca, nunca el MAS lo alcanzar. Permtenos igualarnos con el pueblo  que a ti te corresponde ser el MAS Eh ah, la letra del bolero El MAS y el pueblo.