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La vida del ciudadano tiene que ser permanentemente dulce, no amarga como pas, dijo Mariano Aguilera Tarradelles, Presidente del Ingenio Azucarero Guabir SA, en una entrevista televisiva refirindose al desabastecimiento de azcar vivido por Bolivia a fines del 2010 y principios del 2011, rompiendo muchas dcadas de soberana alimentaria.
Precios artificialmente bajos fijados por la autoridad competente para el mercado interno, frente a precios altos en derredor, alentaron la salida de contrabando de nuestra azcar para beneficiar a peruanos, paraguayos, argentinos y brasileros, y a los contrabandistas. La baja de la produccin de caa en un 30% durante el 2010 por la falta de agua consum un panorama ciertamente desolador. Bolivia se vio ante la terrible necesidad de importar ms de 90.000 toneladas de azcar por 78 millones de dlares en el 2011. La escasez de azcar nacional y su dolorosa importacin le amarg la vida a muchos.
Especulacin y malos tratos a los consumidores, largas colas -en medio del fro, viento, lluvia o calor- por un poco de azcar dosificada, como en los mejores (o peores?) tiempos de la UDP, molestaron a la poblacin. La leccin aprendida fue que no se puede ignorar al mercado y que el buen deseo de tener precios bajos cuando no se puede controlar el contrabando termina complicando la vida al ciudadano y a los propios gobernantes.
Que el sector azucarero se pudo rendir, es verdad, pero no fue as. Como buen productor agropecuario -que no vive de la poltica ni cobra sueldo a fin de mes- arriesg su capital y apost una vez ms por Bolivia, ampliando a 130.000 hectreas la siembra y renovacin de caaverales endeudndose y arriesgando su patrimonio.
Contra viento y marea, el sector caero hizo lo suyo y gener empleo e incluso estuvo de acuerdo -junto con la industria- a que el azcar se deba vender a un precio mdico acorde al mercado, lo que se sigue haciendo hoy. Con el favor de Dios, la sequa no impidi que la caa sembrada produjera una buena cosecha, avizorndose un gran excedente de azcar en puertas. El sector cumpli, y ahora lo que precisa son buenas seales hacia adelante.
Y, como ya se oye hablar de una nueva agenda -ojala sea la productiva an pendiente- traducida en buenas polticas pblicas que confen en el sector productivo y apuesten por l.
Si hay azcar excedentaria, tenemos que exportar; caso contrario, fregamos la siguiente zafra, dijo tambin Aguilera, explicando que si se produce en demasa y se no exporta no tendra sentido hacer ms azcar en adelante. Si los ingenios muelen menos el caero sufrir, pues sembrada la caa no podr ir para atrs. Cuando al agricultor -que debe vrselas con la sequa y la lluvia- no se le asegura el poder vender su producto, ms temprano que tarde se ir a otro cultivo ya que nadie trabaja para perder. O, no ocurri precisamente esto con el maz?
Antes de finalizar octubre los caeros tienen que revolcar la tierra para sembrar nuevamente. Por tanto, es recomendable que el rgano Ejecutivo emita seales rpidas, claras y contundentes, con la finalidad de que la produccin decaiga.
Si el consumo nacional de azcar -menos de 8 millones de quintales- est ms que garantizado con los 2 millones de quintales importados y los 10 millones que se producirn en esta zafra, por qu no premiar con la exportacin a los muchos que cumplieron y se esforzaron para endulzarnos la vida que unos pocos la amargaron?
* Es economista y Gerente General del IBCE