Jueves 02 de abril 2026

Para que las cosas cambien...



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No siente Ud. a estas alturas de su vida un cierto hasto, con tanto conflicto que una y otra vez -de forma inmisericorde- se repite en Bolivia, algunas veces con mayor o menor intensidad, con mucha o ninguna justificacin? Paros, huelgas, bloqueos, marchas, disturbios, manifestaciones y dinamitazos, son modalidades cotidianas de expresin de variados estratos de la ciudadana, reclamando cada quien por sus intereses o aspiraciones.

No importa si el reclamo de una reivindicacin o derecho perjudica a otros ciudadanos o al pas, aunque a veces parecera ms bien que el xito de tales iniciativas se mide por el efectivo perjuicio que se pueda realizar: el paro fue contundente significara, por ejemplo, que Bolivia perdi decenas de millones de dlares por no trabajar un da.

Bajo tal razonamiento parecera tambin que las expresiones pacficas y de resistencia civil practicadas en pases ms desarrollados no son las preferidas por estos lados, porque casi se ha institucionalizado el hecho que -para ser escuchado- se debe hacer dao a alguien (insultar, agredir, bloquear, perjudicar), a algo (pintarrajear, destruir) o infringirse un dao a s mismo (crucifixin, huelga de hambre, entierro, labios cosidos), aunque hay pocas excepciones de protestas pacficas que funcionaron, una de ellas recientemente.

La explicacin pesimista para muchos, sobre la conflictividad en el pas, es que Bolivia no termina de hacerse, el pas es ingobernable, es un pas inviable, y hasta hay quienes opinan que el conflicto es intrnseco a la naturaleza misma del boliviano, y se cuentan chistes atribuyndole a Dios tal defecto! (cuando en verdad el conflicto tiene que ver con la dureza del corazn del hombre).

En todo caso, del por qu hay conflictos en el pas parece no salvarse nadie, unos por haber hecho mal las cosas en el pasado -mediato o no- y otros, porque pudiendo haberlas hecho bien, ni siquiera lo intentaron. De ah, el clebre pensamiento de que, Para que triunfe el mal, solo es necesario que los buenos no hagan nada (Edmund Burke).

Pero, Qu es lo que origina un conflicto? Por qu sale la gente a las calles? Qu motiva a alguien a arriesgar su salud o su vida para expresarse as? Las causas pueden ser diversas, pero no temo equivocarme cuando digo que una de las principales tiene que ver con la calidad de vida de tales personas.

Nadie sale a reclamar -sabiendo que puede ser vctima de la violencia- si tiene lo suficiente para vivir dignamente.

Probablemente es por eso que aparecen cada vez ms movimientos de indignados en todo el mundo, integrados por ciudadanos que se vuelcan pacficamente a las calles -conscientes de que pueden ser apaleados por la Polica- cansados de la mala gestin de sus gobernantes o del sistema poltico que complican su presente y su futuro.

En lo que hace a Bolivia, la pobreza resulta un caldo de cultivo para el conflicto, pues todos los gobiernos fracasaron en luchar contra ella. La buena intencin de abatirla -si es que la tuvieron- fue insuficiente. Por eso es que en el pas hubo dolor, hay dolor y habr ms dolor si no se cambia, para hacer bien las cosas. El cmo hacerlo est en discusin. Para algunos el fin justifica los medios. Sin importar las consecuencias? De ninguna manera.

Solo el amor, el perdn, la justicia y la solidaridad sern el medio idneo para un cambio verdadero, lo que requerir que gobernantes y gobernados amemos y obedezcamos a Dios!
* Economista y Gerente General del IBCE