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Para salvar la resistencia de numerosos pueblos que se oponan a formar parte del Imperio Romano y de sus afanes expansionistas, cuenta la leyenda que los estrategas y asesores militares del Csar idearon una maniobra poltica que le permita al Emperador debilitar la defensa de los pueblos cerriles mediante un recurso que ya exista en el mbito del derecho romano y que era conocido bajo la mxima de divide et impera, que en latn significa divide para reinar.
Siglos ms tarde, Nicols Maquiavelo inmortaliza esta frase en su obra maestra El Prncipe, junto a otras clebres que han servido de bitcora de vuelo para cuantos gobernantes escrupulosos e inescrupulosos se han hecho del poder, de forma que ese texto que fue escrito como un manual de consejos estratgicos para gobernar con justicia, resumiendo en muy pocas pginas la historia de las formas de gobierno y la forma ms conveniente de regir a un pueblo segn sus circunstancias particulares, gracias a los autcratas, muy pronto se convirti en el sinnimo de la prctica poltica ms abyecta y despiadada.
Refirindose a la mejor forma de gobernar las ciudades que antes de ser ocupadasse regan por sus propias leyes, el autor afirma que: el nico medio seguro de dominar una ciudad que est acostumbrada a vivir libre es destruirla Lo cual se ha sintetizado en la sentencia Divide y reinaras que se ha convertido en el modelo de la poltica hegemonista que hoy impera en nuestro pas.
Ni los romanos, antes de ser derrotados por los aimaras, ni Maquiavelo tuvieron la oportunidad de vivir en el TIPNIS, en Coroma o Quillacas, o en la frontera entre Sucre y Tarija sin embargo, esta legendaria estrategia romana constituye hoy por hoy la base de las polticas aplicadas por el Estado Plurinacional en contra de dichos pueblos. Al menos, as lo demuestran las sucesivas actitudes asumidas por el gobierno del MAS frente a todos estos conflictos, que si bien son muy diferentes en sus matices, la frmula aplicada fue dividirlos, debilitando su resistencia y continuando su dominacin basada en judicializar los hechos, basndose en confusos artculos de la Constitucin.
Es el caso del reciente conflicto entre Sucre y Tarija por el campo gasfero Margarita, exacerbado por el informe realizado por la firma Gaffney, que acaba de determinar que existe conectividad entre este campo tarijeo y el campo Huacaya situado en Chuquisaca. Ms que el genial descubrimiento, se ha abierto un escenario que acaba de atizar una olla de brujas, ya que la Inocencia del informe no radica en la distribucin fraterna de los recursos producidos por el pozo, sino en la habilidad de los abogados chuquisaqueos que se den a la tarea de reclamar, ms tarde, un resarcimiento retroactivo por todas las regalas que dicho yacimiento dio hasta la fecha, y es all que se iniciar una guerra de nunca acabar.
Las coplitas, el separatismo, el mar, el Tipnis puede que sean una excelente forma de distraer la atencin de los bolivianos para acometer una reeleccin presidencial empero, Margarita no deja de ser un psimo regalo pascual.