Sábado 09 de mayo 2026

Ya no Podemos Fiarnos de Bellacos



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Pareciera un acrstico no es cierto? Pero la casualidad nunca pudo ser ms oportuna cuando a tiempo de escribir estas lneas, las demoledoras noticias que emergen de las oficinas de YPFB, nuestra principal empresa petrolera, o mejor dicho la nica, parecieran pertenecer al mundo de las tinieblas horadando nuestra confianza en ella y en su plantel de cacos que deberan ser exorcizados.

Al luctuoso episodio sucedido hace tres aos, encabezado por Santos Ramrez y su banda y que incorpor un asesinato en el reparto, se suman y siguen los hechos de corrupcin con una regularidad anual asombrosa y durante todo lo  que va de la gestin. Lo peor, obstinndose sobre el mismo proyecto, la famosa planta separadora de lquidos que a este paso, nos est dejando sin liquidez a todos los bolivianos. Una porfiada y pertinaz estrategia aimara de konanear en un error, como la carretera del TIPNIS, hasta convertirlo en un acierto.

En seis aos y medio de gobierno, YPFB ha procedido a cambiar 5  presidentes y han sido 5 los escndalos que han ensombrecido esas administraciones. Sin la necesidad de recurrir al homicidio como en el primero, cada una de estas subsiguientes gestiones se las arregl para afinar su habilidad de delinquir, con la misma maestra de la mafia siciliana, hasta llegar al ltimo saqueo donde un azar del destino y la inefable ayuda de Johnny Walker, hicieron posible que el gerente de la planta separadora de lquidos termine su farra en una colisin de trnsito donde, aparte de destruir el vehculo oficial que diriga, en lugar de llevarse los documentos que destapaban su corruptela, con vocacin de chapista slo atin a llevarse inslitamente las puertas del vehculo, asestando as el que sera el golpe de gracia a nuestra empresa.

En medio de esa tozuda poltica de no dar paso al sentido comn por ms errado que uno estuviera, el presidente interino de YPFB aduce: que goza de la confianza del presidente y ste a su vez ratifica dicha afirmacin mencionando que el postizo funcionario: goza de su total confianza, a pesar de que este elemento, como mxima autoridad de la empresa, tiene la ineludible obligacin de responder por lo que regenta y como tal, por cualquier dao moral o econmico que a travs de YPFB se infiera en contra del pueblo boliviano.

Estamos acostumbrados a contemplar las diligentes actuaciones del Ministerio Pblico cuando de ensoguillar opositores en la crcel se trata, sin embargo, los hay tambin aquellos correctos fiscales como aquel, que por haber tomado su tarea en serio fue cambiado ipso facto, despus de lograr la confesin del actor del delito  y llevar con autoridad y honradez la investigacin sobre la corruptela en YPFB.

Antes de acometer las labores de erradicacin de la extrema pobreza, como nos ha sido anunciado en un ltimo mensaje, sera menester erradicar tambin la extrema riqueza generada por la corrupcin, el contrabando y el narcotrfico, taras que traen aparejada la inseguridad ciudadana, y la certeza de que Ya no Podemos Fiarnos de tanto Bellaco.