Sábado 09 de mayo 2026

Desidia y muerte en Venezuela



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Una fuga de gas en la refinera Amuay, en el  Estado Falcn de Venezuela, acaba de ocasionar una de las mayores catstrofes ocurridas en la industria petrolera de ese pas, con un lamentable saldo de ms de 50 personas muertas y cerca de un centenar y medio de heridos.

Dicha calamidad, que bien podra catalogarse como una previsible desgracia causada por un gobierno que ha priorizado la poltica y los intereses de partido antes que la gestin; la demagogia antes que la sensatez y el despilfarro de dinero en proyectos polticos imbciles, antes que en obras de mantenimiento, prevencin y cuidado de la gallina de los huevos de oro que para esa noble nacin significa su industria petrolera, es una clara muestra del dao que le puede inferir a su patria un demente que se ha sentado en la silla presidencial venezolana, con el nico fin de alimentar sus sueos de grandeza.

Al decir de Ivn Freites, Secretario de Profesionales y Tcnicos de PDVSA y Secretario del Sindicato de Petroleros del Estado Falcn, desde finales del ao pasado los trabajadores han venido denunciando una cantidad de hechos que se sucedieron en dicha refinera y en muchas otras del pas, sin embargo dijo: se ha implantado una conducta partidista que ha hecho que los gerentes cambien su rol de tcnicos por la de agentes polticos y, si haba una fuga, o un equipo no tena repuestos, no se haca nada, por que lo importante era la campaa electoral con miras a las elecciones del 7 de octubre prximo.

En una pattica aparicin en el lugar de la catstrofe, el mico-mandante fue abordado por una periodista que le trasmiti la inquietud de muchos vecinos de la zona afectada, que afirmaban que das antes del siniestro se senta un fuerte olor a gas y que tal anomala pudo ser el detonante del percance. Bast esa pregunta para que el anti-lder, con la impostura que le caracteriza, se invente la  siguiente versin: cerca de la media noche (el siniestro se produjo a la 1 y 30 de la madrugada) yo estaba aterrizando en Maiqueta y empec a llamar al comandante de la Guardia, pues tena contacto con algunos guardias sobrevivientes, (es decir, ya haban sobrevivido a una explosin que se iba a dar recin una hora y media mas tarde) y sigue: yo como soldado que soy, s que los soldados y los civiles pasan revistas andan recorriendo la refinera, viendo, oliendo, entonces me dicen de ah los guardias que no detectaban ningn olor a gas a medianoche Habrase visto semejante desfachatez?  Adelantndose  a la  reportera, visiblemente molesto, con vocacin de clarividente desestima que hubiera habido olor a gas y cualquier otra evidencia de descuido en la planta.

En este tipo de instalaciones de alta volatilidad, se dispone de protocolos y/o normas internacionales de seguridad que se supone no fueron debidamente observadas. Asimismo, por su ubicacin geogrfica, generalmente situadas en las costas marinas, stas estn expuestas a un formidable proceso de corrosin, que obliga a un mantenimiento igual o mayor que el de un barco, cosa que con seguridad no se hizo. Finalmente, esta experiencia deja como moraleja la demostrada ineptitud de los gobiernos despticos, populistas y estatistas que priorizan sus aviesos intereses polticos, en aras de la seguridad de sus recursos y de sus pueblos, generando desidia y muerte, como en Venezuela.