Es normal que el gobierno quiera imponer una agenda de temas superficiales al pas a travs de los medios. Lo hacen todos los gobiernos.
Pero no est bien que los temas realmente importantes sean descuidados y hasta olvidados porque el gobierno as lo desea. O porque los medios audiovisuales miran para otro lado y han adoptado la costumbre de introducir temas ablandadores entre las noticias, como en una lavadora elctrica.
La guerra que se est librando en Santa Cruz, a cargo de una ministra que se ha propuesto expulsar a extranjeros dedicados a la agricultura, tendra que merecer ms atencin.
Embajadores de tres pases latinoamericanos, los ms grandes, han recibido urgentes rdenes de ocuparse del tema, porque decenas de sus compatriotas estn en la lista negra de la seora ministra.
El diario La Repblica de Lima ha dicho que en Bolivia opera una filial, es decir un brazo permanente, del crtel de Sinaloa de Mxico, que hace incursiones en territorio peruano.
El Ministerio Pblico de Sao Paulo ha admitido que el grupo mafioso Primer Comando de la Capital tiene presencia en 20 estados brasileos, adems de Bolivia y Paraguay.
La periodista Anastasia OGrady mantiene su tesis de que, como van las cosas, Bolivia se perfila como el Afganistn de Sudamrica.
La gobernacin de Santa Cruz ha informado que el parque nacional Chor ha sido copado por grupos irregulares, con 58 sindicatos de cocaleros. Los campesinos de la zona denunciaron que son grupos armados de las FARC los que controlan el parque y no permiten el ingreso de la polica.
La Unin Europea ha advertido al gobierno que la exportacin de hoja de coca a pases vecinos est prohibida por la Convencin de Viena de 1961. Cuando cruza las fronteras, la hoja sagrada pasa a ser una droga como tantas otras. El pas va a seguir dejando salir la coca hacia los vecinos? Esos pases van a seguir fingiendo que no se enteran de esta forma de narcotrfico?
La lista es mucho ms larga. Son temas que han sido puestos en la gaveta del olvido por un gobierno que tiene otras urgencias y que cuenta con el apoyo de medios propios, alquilados o atemorizados, que quieren contradecirle.
Slo algunas voces solitarias, de columnistas confinados, hablan de estos temas.