Martes 10 de marzo 2026

Mientras dure la fiesta



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Mientras dure  la fiesta y haya trago, comida y baile nadie escuchar las voces que advierten del derroche que se est haciendo. Cuando leo interesantes artculos que explican el comportamiento de la economa y su tendencia, sealando y apuntando la ausencia de polticas que refuercen la inversin a mediano y largo plazo, el gasto desmesurado que crece, mientras los ingresos son gasferos dependientes, la declinacin en la produccin de hidrocarburos por falta de inversin y otras verdades me digo que son voces al viento.

En efecto, sectores empresariales que ven crecer sus negocios junto con sus utilidades consideran la situacin actual como buena y brindan su apoyo poltico al gobierno, el comercio aumenta, la construccin de viviendas de lujo es cada vez mayor, las ciudades de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz cambian su rostro, los trabajadores reciben doble aguinaldo, el 30 por ciento de la poblacin se beneficia con bonos de asistencia Estatal, todo es una fiesta, financiada con dineros provenientes de nuestros recursos naturales no renovables, as que hacer esfuerzos por advertir el derroche y pedir que se guarde pan para mayo, se convierte en una especie de catarsis personal antes que un mensaje a la conciencia social.

Cmo hacer entender, en medio de la borrachera masista- empresarial que nadie cuida los bolsillos ajenos como cuida los propios? Es tan sencillo gastar a troche y moche cuando el dinero es de los otros, pero bueno no quiero caer en mi propia crtica y tratar de ser equilibrado entre tanto mareado.

El problema no es econmico, al menos en el corto plazo. Es poltico. No hay alternativa al derroche. Quiero decir no hay un programa y oferta que atraiga la atencin de los fiesteros. Y los que ofician de oposicin, vienen confeccionando un movimiento para la ocasin. Siguen el ritmo del baile y hablan tambin de lo plurinacional, de sostener un estado indgena con autonomas cortejando la verborrea paranoica del M.A.S.

Recuerdo los aos setenta, cuando el General Banzer se aprestaba a fundar Accin Democrtica Nacionalista, iban a la arena poltica con las ideas claras y con ofertas que no dejaban dudas acerca de lo que pensaban sobre el rumbo que deba seguir el pas, y a Marcelo Quiroga Santa Cruz como la contra postura que defini un programa socialista que tampoco dejaba dudas sobre la visin que tena para Bolivia. El proceso electoral de esos aos, los dej a ambos en la cabeza de las definiciones, su crecimiento poltico fue definitivo y las poses centristas del MIR y el MNRI perdieron apoyo social.

Hoy da tenemos un gobierno de ex sindicalistas, cocaleros y parcelarios (Silvia Rivera) y alrededor de ellos a sectores sociales embriagados, pero una oposicin con ideas claras y programa alternativo no se observa hasta ahora y esto es lo que se necesita: liderazgo fuerte, alternativo, sin complejos y sin miedos, contestatario y con un programa que deje dudas acerca del camino correcto que debe seguir Bolivia lejos de ese pluralismo centralista, racista y derrochador.