Como para darnos la razn, ya no es solo el Presidente Morales el que abjura de la administracin de justicia que confeccion a su medida, sino ahora el propio Vicepresidente Garca Linera, que protesta por la retardacin en la que incurre, retardacin que le favoreci personalmente y con la cual le dejaron salir de la crcel. Curioso? Bastante cnico diramos. Claro que para este blancoide de corte indgena si el sistema que creo no funciona est el otro, ese que se llama comunitario y al que pide se deben allanar todos. En otras palabras, ante la retardacin, linchamiento inmediato o degollamiento en la plaza del pueblo, es lo mejor.
Una forma velada de avisarles a los futuros candidatos lo que les puede deparar el destino si no se avienen a ser oposicin programada. Y con todas estas muestras de cario por la justicia, de declamaciones farisaicas para reclamarle prontitud, transparencia y equilibrio, mientras en realidad le exigen lo contrario hacen campaa electoral embaucadora.
Para muestras bastan varios botones, como el del seor Svonko Matkovic, que denuncia al fiscal Soza de querer devolverle el dinero de la extorsin que recibi para no enjuiciar a su hijo. La ausencia sospechosa de ese fiscal de marras tan machito hace un tiempo atrs para perseguir a cruceos con denuncias falsas e infundadas, descubiertas ahora en todo su esplendor y que tanto al Presidente Morales como a su yunta les importa un bledo.
Es que esa preocupacin por la justicia no es tal, es en realidad una forma de encubrirla, de ampararla. De qu otra manera estos seores podran lograr que se les permita una nueva reeleccin, que se les permita asesinar con impunidad en nombre de un separatismo fantasmal, que se les permita colocar cadveres ajenos, para encubrir a un acusado de asesinato como Jorge Clavijo?
Es ms, si realmente no tolera el seor Vicepresidente la retardacin de justicia porque no dejan en paz a Leopoldo Fernndez, preso hasta ahora sin juicio ni debido proceso?
Nada de lo que hacen o dicen estos seores es serio, con excepcin de su conducta delincuencial, desde que asumieron el gobierno. Esta es la realidad. Son ocho aos de permanente desprecio a los derechos humanos y a la constitucin poltica que ellos juraron defender. En este proceso nadie ha podido escapar de la persecucin y el ajusticiamiento ordenado desde el Palacio, ni los propios indgenas a los que se dicen representar.
Con toda esta hoja de vida pretenden hacernos creer que Bolivia tendr elecciones libres y democrticas. Slo los crdulos inocentes pueden esperar eso. El fraude delincuencial est en marcha, y este llamado a la justicia es otra maniobra artera para preparar los caminos que allanen su nueva reeleccin.
Los demcratas en Bolivia deben preparar la resistencia.