Juzgados los criminales nazis, finalizada la Segunda Guerra Mundial, se estableci que "El hecho de que el acusado haya obrado segn instrucciones de su gobierno o de un superior jerrquico no le eximir de responsabilidad "Desde entonces, ningn Estado de Derecho reconoce como eximente laobediencia debida, sujeta a instruccin superior que conlleve actos de lesa humanidad.
Revestido de demcrata hace mas de 8 aos, el rgimen de Evo Morales dista mucho de respetar el Estado de Derecho al haber eliminado la independencia de poderes, desterrado la rendicin de cuentas como parte de la institucionalidad democrtica, ser autoritario-represivo y pretender su reelecin indefinida. En ese contexto poltico se desempeaba el ex fiscal Marcelo Sosa, en el llamado caso Rzsa, que en honor a la verdad fue un complot poltico con cartula judicial de terrorismo- separatismo para aplastar a los lderes autonomistasde Santa Cruz.
Que hoy con naturalidad pasmosa desde su refugio en Brasil, Sosa afirme que l cumpli rdenes del gabinete jurdico, un instrumento de intervencin y sometimiento de la justicia, remite a que su obediencia no lo exime de culpa. S confirma lo que ya sabamos: la forma en la cual se manejan los jueces y fiscales en Bolivia yqueel grado de influencia del Gobierno sobre la justicia es absoluto.
Lo que ventila el exfiscal y las perretas del rgimen contra l, le hacen bien al pas para que se sepa la verdad: ese complot fue planificado por el rgimen que contrat al mercenario hngaro-boliviano Eduardo Rzsa, en 2008, para armar la falsa trama terrorista-separatista(Mait Rico XII.30.2010). Fieles al libreto, los expertos en inteligencia asesinaron a Rzsa y a dos de sus compaeros, cuando ya no les servan. Soza fue el operador eficiente del complot a partir de la siembra de falsas evidencias, suplantacin y contaminacin de pruebas. Viol la territorialidad del juez natural, instalando en La Paz la farsa jurdica, imput a 39 personas y sigui con audiencias conclusivasitinerantes, cuya fase inconclusaradica en esta capital.
La farsa hace aguas desde que la senadora Carmen Eva Gonzles dio a conocer la entrevista grabada y autenticada (marzo 2013), en la que Soza deca parte de lo que hoy dice en Brasil. Entonces ya echaba palante a Morales, al Vice, a su hermano y a varios funcionarios.
Todos son responsables de terrorismo de Estado, asesinato con premeditacin y alevosa, y soborno a testigos para justificar el complot contra la autonoma y la democracia.