Siempre se trat de marear la perdiz, de distraer, de confundir y en medio de esas aguas sacar provecho. Lo hicieron antes de ser gobierno, creer otra cosa es un error, tuvieron esa prctica poltica, esa conducta artera, y esa manera de hacer poltica deviene de una carencia absoluta de saber lo que quieren y adonde van. Por eso entendemos lo que quieren decir, cuando reclaman a la oposicin un programa, una propuesta para debatir.
Este reclamo a la oposicin es la mejor forma de encubrir su propia carencia y ausencia de programa y propuesta nacional. Reclaman que otros tengan lo que ellos no tienen y de esa forma hacen creer que tienen lo que reclaman. Es esto, lo que no se debe facilitar.
Y hay una sola manera de descorrer el teln y mostrar la verdadera escena. El debate. Poner a Evo Morales en el debate nacional y que demuestre ese programa y propuesta que dice tener. El M.A.S. ha venido deambulando borracho entre las ideas castro-comunistas y chavistas hablando de un proceso de cambio que nunca qued claro. Hacer del Estado la suma de nacionalizaciones y estatizaciones para recuperar, segn ellos, el control de la economa y de esa forma devolverle al pueblo, que ellos gobiernan, la propiedad, que antes era de otros y ahora vuelve a ser del pueblo - lase bien- vuelve a ser de ellos, que se sienten representar al pueblo.
Eso ha sido todo, amn de que el cambio se ha reducido a traspasar de unas a otras manos: el uso prebendal del Estado, la corrupcin, el amparo al narcotrfico y el contrabando. El agravante de Evo Morales es que ha destruido la poca institucionalidad que se construy en aos de esfuerzo democrtico, a ttulo de descolonizar el Estado y con ello ha dado curso a un proceso que tiende a convertir a Bolivia en un Estado fallido, donde no se tiene control del territorio, copado por los carteles del narcotrfico y donde la ley es un adorno discursivo que no sirve para nada, convirtiendo con ello a los derechos humanos y sociales en apndices de la voluntad de un seor que es analfabeto funcional y que en su ignorancia creer que puede meterle noms a todo lo que se le ocurra, y ocurrencias no faltan cuando la ignorancia es supina.
As de mal est Bolivia, en medio de una farra y derroche de dinero sin precedentes. Claro la plata todo lo puede, y porque todo lo puede ahora se encubre asesinatos planificados, persecucin poltica, despilfarro presidencial, corrupcin vicepresidencial y atentados a la economa nacional.
Pero no hay mal que dure cien aos ni pueblo que lo resista, nos ense el profesor Nilo Soruco y de eso estamos seguros.