Sábado 25 de abril 2026

La unidad política posible


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La unidad de la oposicin poltica lograda entre Samuel Doria Medina de Unidad Nacional (UN) y Rubn Costas del Movimiento Demcrata Social (MDS), es ms que un soplo de optimismo y esperanza. Esa unidad apunta a crear un futuro deseado y compartido al que aspira gran parte de la sociedad boliviana.

El binomio Samuel Doria Medina-Ernesto Surez, ex gobernador de Beni y representante de MSD para las elecciones de octubre 2014,  suma inteligencia, experiencia, ganas y aval popular, respaldado por hojas de vida que abogan por sinergias para trabajar por el futuro deseado. Es decir, la unidad poltica de la oposicin para la recuperacin democrtica, el Estado de Derecho y la separacin de poderes, sin politizacin alguna. Unidad poltica para restablecer el poder de las instituciones, el perdido debate democrtico e intercambio de propuestas entre representantes polticos, sobre polticas pblicas, desarrollo sustentable, transparencia y rendicin de cuentas. Unidad para respetar la alternabilidad democrtica en el poder poltico, elecciones limpias con un rgano electoral imparcial y el derecho a la crtica, hoy sometidos al presidencialismo autocrtico,  centralista  y continuista de Evo Morales.

Esta unidad esperada debe conseguir ms apoyos y sumar votos, pero no ser un batido de siglas, ni una juntucha como la calificaba el opositor Juan del Granado, excluido ahora por decisin propia. Esta unidad democrtica para tener una sociedad mejor educada y con mejor cobertura de salud; mejor informada sin censura a los medios de comunicacin ni a sus operadores.
Una sociedad que no est sujeta a la propaganda poltica oficialista que miente y adormece con danza de millones, pero no crea empresas productivas sino deficitarias y, por lo mismo, tampoco genera trabajo productivo, salvo rentistas e informales.  Debe ser la unidad democrtica para lograr una sociedad ms justa y redistributiva, con polticas econmicas no atadas a los perecederos recursos naturales, sino ms competitiva,  dejando de lado el actual narcisismo econmico, como seala el experto Gonzalo Chvez.  

No se trata de ser tozudamente optimista, olvidando la concentracin absoluta del poder poltico que ejerce Evo Morales sobre todos los aparatos del Estado. Sin embargo, la unidad de la oposicin puede forzar a una segunda vuelta en octubre. Y si no ganara, s puede imponer una correlacin de fuerzas lejana a los dos tercios autoritarios y antidemocrticos de hoy. Ese es el futuro poltico deseado que merece Bolivia.