Parece que comenzamos el pulseo de encuestas. En poltica las encuestas se hacen por encargo, quiero decir que nadie financia las mismas por el gusto de saber que est pensando el electorado y dar una sorpresa a la opinin pblica. Eso no sucede. As, que los medios que vienen con sus pginas a colores mostrando resultados como si fueran noticias adquiridas, lo nico que estn haciendo es publicar "pago mediante" las encuestas que fueron encargadas.
Dicho esto lo que tenemos por ahora son resultados que favorecen al gobierno, luego es el gobierno quien se beneficia de la publicacin para lograr que la opinin pblica sepa que su victoria est asegurada. Vienen gastando en propaganda electoral con una intensidad nunca vista.
Analistas nos dan cifras que superan los cinco millones de dlares en los ltimos dos meses pagados por el gobierno, disfrazados de informacin institucional y que en el fondo son propaganda electoral. Si el gobierno est dispuesto a gastar una millonada para asegurar la victoria electoral de Evo Morales es porque no tienen la seguridad de que eso suceda sin ese gasto, que ahora parece haberse convertido en imprescindible.
Dar toda la sensacin de que los resultados que se obtendrn sern bolo cantado. As el fraude que se viene preparando no ser sorpresa sino todo lo contrario. El TSE que es un apndice del gobierno, est haciendo lo imposible para que Evo gane con el 70 por ciento del voto. Evo quiere tener un porcentaje que no deje dudas a nadie de que tiene el mandato ms grande del pueblo boliviano para reformar su constitucin plurinacional y otorgarse la reeleccin indefinida.
Esta es la estrategia central. La reeleccin indefinida. Luego vendr la eliminacin de todo vestigio de oposicin poltica para encumbrar al partido nico en el Poder. Pero ser despus, por ahora tener el control del Senado y la Cmara de Diputados es lo esencial.
En el camino que tenemos por delante, nada ser suficiente para buscar convencer a la sociedad de que Evo es el ganador. Uno de los factores que no se dar es el debate con la oposicin. Y no se har porque ese debate dara por tierra a todos los esfuerzos para mostrar un Evo invencible. Y este es el nico instrumento electoral que tiene la oposicin. Sabiendo que Evo no querr debatir, el quid del asunto es lograr que lo haga. Es todo lo que tienen si quieren ganar.
Hasta ahora todas las explicaciones para justificar la segunda reeleccin de Evo Morales no han sido suficientes ni satisfactorias, la cantaleta de que la oposicin no tiene una propuesta, como la de ellos (M.A.S.) es una simpleza enorme, debido a que luego de ocho aos son ellos los que han demostrado no saber qu hacer con el Estado Plurinacional que han inventado.
Por esta razn el debate es el eje central de la oposicin. Y eso de que si Evo no quiere debatir, entonces que se debata entre opositores, es decir que hay que destruirse mutuamente en aras de la victoria del jefazo. Solo los tontos pueden pensar de esa forma.
Todos los candidatos deben pedir de manera conjunta el debate con Evo Morales, para que explique su gestin y haga conocer sus resultados. Mientras el gobierno tratar de mostrar a Evo invencible, la opo