Llegu por primera vez a Santa Cruz en brazos. La segunda vez, de cuatro aos. Vine con mi mam Emma para reunirnos con mi pap Hctor que, buscando mejores das para nosotros y dos hermanas ms -Mirtha y Susana- se vio forzado a dejarnos en Cochabamba y migrar por motivo de trabajo.
De aquella breve visita a la Santa Cruz de antao -pese a haberlo hecho a tan corta edad- evoco vvidamente su cielo celeste y sus calles con lodo en pleno centro de la ciudad!
Recuerdo que cuando nos sentamos a descansar con mi mam en la Plaza 24 de Septiembre -preocupada ella por muchas cosas seguramente, siendo que haba venido a ver la posibilidad de que toda nuestra familia se viniera a vivir aqu- me aferr con fuerza a su brazo, asustado, porque al fijar mi vista en la Catedral, con el paso de las nubes por el cielo, pareca que caa sobre m. Haga la pruebase ve as!
Ms all de la ancdota, guardo lindos recuerdos de mi segunda visita a Santa Cruz: mucho verde, hermosas flores, lindos animalitos hasta una urina conoc! Sin embargo, como reza el adagio, la tercera fue la vencida y a Dios doy gracias que fue as.
El 15 de enero de 1969 cuatro collingas llegamos a Santa Cruz de la Sierra como migrantes internos para radicar ya, sin dudas o temores en nuestro corazn, con la certeza de estar en la tierra prometida -el tiempo nos dio la razn- en la tierra que fluye leche y la miel.
No fue fcil acostumbrarse al principio, lo digo con sinceridad, pero con el tiempo aprend a entender al cruceo en su idiosincrasia, as como a admirar su entereza para defender sus irrenunciables ideales de progreso y libertad.
Con el pasar de los aos aprend a amar a esta tierra...cmo no hacerlo, si me permiti lograr muchas cosas, al mismo tiempo que realizarme tambin como persona! En verdad, Santa Cruz es la tierra de las oportunidades, tanto para hacer como para ser, lo primero tiene que ver con lo material, lo segundo con lo trascendental.
En estas Fiestas Septembrinas rindo un homenaje a la tierra donde naci Karina, mi hermana cambita; donde me cas con Jannet -pacea- quien me dio dos hijos cruceos, Christian y Miguel; a la tierra donde conoc a Dios
Cmo no amar a esta generosa Santa Cruz, tantas veces incomprendida e injustamente atacada! A esta tierra que no se rinde ante la crisis y que nunca lo har ante la adversidad!
Gracias Santa Cruz por ser parte de tu historia. En este da te bendigo y declaro que, por designio de Dios, tus mejores das an estn por venir!
(*) Economista, Magster en Comercio Internacional
Facebook.com/Garyantoniorodriguezalvarez
Fuente: El Deber
Santa Cruz, 24de septiembre de 2014