No fue nada nacional
El 12 de octubre, cinco das antes de la infausta fecha en la que se fractur la democracia, se habr cumplido otra, que marcar el inicio del final de lo que hasta ahora se ha conocido como el proceso de cambio. Ese da, se anunciar la nueva victoria de Evo Morales en unas elecciones que no dejaran duda alguna del fraude procesado con todo cuidado. Y sin que ello importe con bombos y sonajas el gobierno iniciar reitero el final del proceso de cambio.
Y es que estas elecciones no representan el momento de la transicin democrtica entre una administracin y otra, como debiera haber sido, si la reeleccin inconstitucional no se hubiera legalizado, sino que significan el paso necesario para dar curso a la reeleccin indefinida.
Para Evo Morales y su cortesanos, la nica manera de asegurar esto, es llevando a cabo un fraude electoral que le entregue el control de la Asamblea Legislativa y no pueden dejar que el voto libre y democrtico se encargue de ello, sera correr un riesgo un enorme.
Las encuestas de opinin de un lado y del otro, al final del da muestran las dos caras de la verdad, por una parte la desesperacin oficial para convencer a la ciudadana de que son los vencedores invencibles y por el otro el enorme desencanto para con la oposicin que no atina a radicalizar el voto. Este es el cuadro que deja una especie de vaco en el convencimiento democrtico del ciudadano que representa para el MAS un peligro para el que no estn dispuestos y lo que les lleva sin dudar a operar el fraude, con el control total del triste Tribunal Electoral al que tendramos que ponerle el calificativo de Banda de Burros.
El nuevo gobierno, tiene el deber de asegurar la reeleccin indefinida, lo cual es posible, porque el actual proceso poltico nacional que se ha constituido en Bolivia, no responde a los principios con los que se constituye un Estado de Derecho. El actual gobierno no se sujeta en igualdad de condiciones a la ley, la acata cuando le conviene y la viola cuando no. Ningn ciudadano puede colocarse por encima de la ley, Evo Morales ha declarado pblicamente que a l cuando la ley le estorba la pasa por alto, para que luego sus abogados arreglen. La separacin de poderes pblicos, es otro principio del Estado de Derecho que en Bolivia no se cumple. El gobierno tiene sometidos al Poder Legislativo y Judicial.
Este es pues el estado del Estado. Nada de lo que ocurra en adelante podra llamar la atencin. Las declaraciones reiteradas sobre la administracin de justicia y la vergenza que dice sentir el seor lvaro Garca, no son otra cosa que el anuncio de las limpieza que se avecina con el propsito de asegurar la reeleccin indefinida libre de demandas judiciales que se podran aplicar.
La nueva Asamblea Legislativa tiene la misin de reformar la Constitucin y luego de cumplida su tarea, tendremos un proceso de persecucin poltica. Esta accin ser muy importante, porque el gobierno requiere ajustar la economa y necesita que el espectro poltico sea el mnimo posible.
Es cuando se producen los desgarros internos, es decir las contradicciones polticas internas. Y es cuando despus del 12 de octubre se iniciar el final de esta larga noche que tiene a Bolivia atrapada en las sombras tenebrosas del narcotrfico.