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Con los resultados finales y el proceso tortuoso, indisimulado, fraguado, Evo Morales tiene el 61 por ciento de los votos y los dos tercios - quisiera decir ansiados - pero en realidad fueron planificados cuidadosamente desde el mismo momento en que eligieron a los miembros del TSE. Puede ahora dar el salto a la reforma constitucional y la eleccin indefinida.
Son momentos de gloria los que ahora le adornan al Presidente, luego vendrn tiempos de necesidades, la primera de todas: asegurar le fidelidad presidencial, con vistas a tomar el control real de su Asamblea Legislativa, nominacin que le dio la nueva constitucin y que en realidad debera haber sido Asamblea Ejecutiva, ya que todo su accionar ser preparar el plato fuerte de estos cinco aos.
Por delante tenemos todo un proceso penoso. Esto de asegurar la fidelidad presidencial, implica acciones de purga interna. Luego de trece aos continuos en el ejercicio del poder, las aguas profundas se agitan y las ambiciones se agigantan, por eso mismo, el precio que deber pagar su excelencia para asegurar su eleccin indefinida ser muy alto: conceder favores, comprar conciencias, reprimir y eliminar obstculos le ha de llevar por un camino sinuoso y peligroso.
En medio de un panorama econmico con seales de cambio en los precios del gas y que posiblemente tendrn que ser ajustados a nuevos convenios con el Brasil y la Argentina, el alto nivel del gasto fiscal, el endeudamiento interno y externo, la necesidad de ir reduciendo gradualmente la subvencin al precio interno de la gasolina y el diesel, el Presidente tiene un terreno ciertamente movedizo.
Sume usted a esto la situacin boliviana en relacin al trfico de drogas, en el contexto internacional, principalmente con el Brasil y la Argentina, presiones que recibir tanto para asumir un mayor compromiso de control por el lado de esos gobiernos y a la vez mayor presin de los carteles colombianos y brasileros que querrn mantener el paraso de la droga como es actualmente Bolivia. Enfrentarse a ellos, representar un incremento de la violencia con efectos colaterales en el terreno poltico la eleccin indefinida puede ponerse en riesgo razn por la cual ser ms conveniente para el gobierno una poltica de dejar hacer y dejar pasar.
La historia nos ensea que las reelecciones en Bolivia son traumticas y aunque el Presidente cree que el voto recibido es el cumplimiento de la profeca indgena de volver y ser millones en realidad lo que va necesitar son millones para envolver este nuevo mandato.
La represin poltica ha comenzado desde el mismo momento en que el candidato re electo pidi a la oposicin trabajar en bien del pas, ese llamado a colaborar, es entre lneas, una severa advertencia a que se adhieran a sus decisiones o asuman las consecuencias. Para garantizar la eleccin indefinida Evo Morales necesita la sumisin absoluta del Poder Judicial y colocar a la oposicin poltica en nivel cero, es decir minimizarla e invisivilizarla al mximo. Lo que se har entre dadivas, cohecho, prebendas y represin.
Dicen que los pueblos no se equivocan, yo no comparto eso, creo que se equivocan y cuando lo hacen pagan caro su equivocacin. Se puede explicar el resultado electoral de este octubre si tenemos en cuenta que seis de cada diez bolivianos que votan por Evo no tienen educacin primaria o secundaria, se miran en el espejo que para ellos representa un Presidente analfabeto funcional, se sienten representados y no les gusta que lo ataquen por tener una escaza preparacin intelectual, asumen esos ataques en el plano personal.
Si Vctor Paz Estensoro llev a los indios a la Plaza Murillo, Evo Morales los llevo al mismo Palacio de Gobierno, es la continuidad de la historia, pero tal como Paz Estensoro tuvo que dejarlos en medio de un reparto de tierras inconcluso y se alej de ellos para acercarse a los herederos de la encomienda, Evo comienza a transitar por el mismo camino, pero no los cambia por aquellos, sino por la nueva burguesa chola que controla la ciudad de El Alto, el contrabando y el blanqueo de dlares.
Apenas es octubre