Martes 10 de marzo 2026

Crimen a capella



142 vistas

An retumba en el corazn y la mente de millones de latinoamericanos la horrenda muerte del fiscal argentino Alberto Nisman, por las caractersticas de su misteriosa ejecucin, as como por las connotaciones polticas, tanto internas como externas, que este luctuoso caso ha causado.

En efecto, este hecho ha desvelado una trama internacional complicada, que ya fue revelada en tiempos del micomandante Chvez, cuando ste todava viva. Ello consista en trasladar el actual conflicto tnico y religioso del Medio Oriente, que el planeta contempla azorado, a travs de un extrao contubernio con los ayatolas iranes y una antipata a ultranza contra el pueblo judo, al que maldijo pblicamente desde sus entraas, quizs slo para demostrar su odio de nio malcriado, contra el imperialismo norteamericano.

Sin embargo, al conocer ms a fondo el contenido de la acusacin que iba a presentar Nisman ante el Congreso argentino al da siguiente de su muerte, se pudo establecer que uno de los protagonistas de toda esta trama terrorista fue el embajador venezolano en Buenos Aires, Roger Capellaque, en complicidad con el canciller Timerman, tenan a su cargo la tarea de librar de polvo y paja a los autores iranes del atentado a la AMIA, donde fallecieron 85 personas, nueve de ellas bolivianas, y ms de 300 heridos, evitando la captura de estos bandidos, mediante la organizacin de movilizaciones en contra de la justicia argentina.

El comportamiento del diplomtico chavista despert la condena del entonces presidente Nstor Kirchner que, por su ancestro judo, se senta comprometido a esclarecer el brutal atentado, lo cual a su vez contribuy al nombramiento de su correligionario Alberto Nisman, como el profesional ms idneo para ser el fiscal de la causa. Ante esa actitud, y temiendo ocasionar un rompimiento con su colega, Chvez orden el inmediato repliegue de su embajador empero, el huevo de la serpiente ya estaba puesto, y a la muerte del mandatario argentino la estrategia de encubrimiento volvi a su cauce, a travs de su viuda presidenta, que ya haba demostrado su clara afinidad con Caracas, a travs de los famosos maletinazos de dinero que llegaron para su campaa e ignorando que en la medida que un gobierno se relaciona con movimientos antisistema, termina apoyando causas terroristas.

Es ms, los organismos de inteligencia argentinos no hicieron nada por apurar la captura del ex agregado cultural de la embajada iran en la Argentina, Mohsen Rabbani y menos por la de Ahmad Vahidi, ex ministro de defensa de Irn que haba llegado invitado a Bolivia para participar del aniversario del Colegio Militar de Aviacin, ambos con sello rojo de Interpol y sindicados por Nisman de dirigir el atentado.

Lo curioso de esta siniestra trama es la actuacin del ex embajador venezolano que, haciendo honor a su apellido, cre toda esta confabulacin usando slo su voz y restringiendo todo tipo de instrumento.Un verdadero crimen a capella!