Lunes 23 de marzo 2026

Charlie, Charlie… ¿estás ahí?



145 vistas

No todo lo que brilla es oro, dice el refrn, y cuntas veces lo que aparenta ser inocente tampoco lo es. Los padres y las madres que debieran estar conscientes de ello no lo estn, ignorando que sus hijos corren grave peligro.

Hay conmocin en el mundo por ciertos juegos que al ser practicados afectan gravemente la salud corporal y mental de quienes, por curiosidad, son luego vctimas de fenmenos paranormales que la ciencia los tilda como desarreglos psquicos sin saber que detrs de ello existe un malvolo plan.

Meses atrs caus revuelo el hecho que en la localidad de Paurito, Santa Cruz, ms de 20 alumnas sufrieron desmayos y llegaron hasta el hospital despus que algunos estudiantes jugaran la Ouija y ofrecieran el alma de sus compaeras en ofrenda. Esto no es nuevo, pasa en todo el mundo y la ciencia -aparte de diagnosticar- no lo puede solucionar.

Charlie Charlie, ests ah? es el nuevo juego que atrapa hoy las almas de adolescentes incautos que -en su afn de experimentar algo nuevo- abren puertas espirituales al invocar a los muertos y, al igual que con las vctimas de la Ouija, la ciencia es inoperante ante un problema que solo pueden solucionar quienes tienen la potestad de acabar con una posesin demonaca.

El atvico deseo de contactar el ms all se ha dado en muchas culturas a lo largo de la historia pero el actor que est por detrs, es el engaador de siempre: Satans. Muchos no creen en l, pero pese a ello, existe. No s si Ud. sabe que la Biblia relata que Jesucristo fue tentado por el diablo en el desierto durante cuarenta das y si este ngel cado no respet al mismo Hijo de Dios lo har con los jvenes?

El ladrn no viene sino a hurtar, matar y destruir, dijo Jess. A quin se refera? A Satans, el enemigo de Dios y del hombre. Fjese que no dijo que el diablo vino a robar sino a hurtar, esto es, a cautivar su alma a travs de los sentidos -sin que se d cuenta- as como enga en Edn a Eva la serpiente, que era Satans. No pasa igual con el alcohol? Con la droga? Con el sexo ilcito? Con el dinero mal habido? Con esos juegos? Se da cuenta el hombre que con ello se destruye y que est en peligro de muerte?

Muchos niegan la Palabra y -sabios en su propia opinin- tildan aquello de sugestin colectiva, desconociendo que sus hijos corren igual riesgo. Yo no creo en brujas, pero de que existen, existen, dijo alguien. Sabio. Mejor es prevenir que curar: invocar espritus es peligroso, porque el diablo no juegamata!
(*) Pastor y Anciano en el Centro Cristiano Evanglico Casa de Oracin
Fuente: El Deber
Facebook.com/Garyantoniorodriguezalvarez
Santa Cruz, 10 de junio de 2015