Domingo 22 de marzo 2026

Héroes anónimos, sin voz…



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Una vez ms las interminables lluvias y el crudo fro afectan severamente al productor del agro cruceo, no solo a su salud y la de sus familias sino tambin a los cultivos, la zafra, la siembra, su productividad y -por ende- sus ingresos.

Desde las alturas, la ciudad o la comodidad de una oficina resulta muy difcil entender el drama que viven quienes en cada campaa agrcola dan todo de s para producir los alimentos que cada da consumimos los bolivianos.

Las palabras no alcanzan para describir el panorama: aguaceros y hasta granizo hubo -todo inundado- sume a ello un fro y viento infrecuentes y tendr un cuadro dantesco. La destruccin de los caminos y puentes, la insuficiencia de drenaje o la falta de aquel, las vulnerables condiciones habitacionales de los propietarios y de los trabajadores en el campo cruceo por causa del agua se traducen en impotencia y angustia. Trabajar en tales condiciones? Imposible!

Muchos de los afectados no hablan ya de lo que les pasa, unos porque estn cansados de reclamar y de que no se haga nada, otros porque mascullan su desgracia en silencio y los hay tambin quienes esperan que Dios les haga un milagro, todos elloshroes annimos sin voz.

Hay que estar en el campo para entender la magnitud del desastre y su desvelo: desde que el producto no se agusane, el pago de salarios -se trabaje o no- las peripecias para conseguir combustible, alimentar a los trabajadores, conseguir repuestos, atender a los enfermos, arreglar equipos arruinados, honrar las obligaciones bancarias, amn de las ineludibles responsabilidades familiaresno le parece que es demasiada la carga que llevan nuestros agroproductores sobre sus espaldas?

Pero aada a ello el contrabando de alimentos que afecta a un sector que sin tener permiso para exportar sus excedentes debe pagar s o s -aunque no tenga de dnde- bajo una presin fiscal, laboral y burocrtica que se hace ya insostenible por lo que ms de uno piensa en tirar la toalla. Vergenza ajena sent cuando uno de ellos me cont el dolor que le provoc el que -para la venida del Papa- hubiera entre policas y militares, cerca de 17.000 efectivos encargados de su seguridad en La Paz y Santa Cruz, mientras que para controlar las fronteras apenas hay unos cuantos

Pero esta estirpe de valerosos hombres y mujeres no se rendir y no lo har pues -as comprometan hasta su patrimonio familiar- su misin de vida es el producir alimentos. Benditos los productores del campo por darnos de comerbenditos sean!

(*) Economista y Magster en Comercio Internacional
Fuente: El Deber
Facebook.com/Garyantoniorodriguezalvarez
Santa Cruz, 22 de julio de 2015