Sábado 07 de marzo 2026

Vale un Potosí



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Ante la masiva, como benevolente excarcelacin de varios presos que se llev a cabo con motivo de la llegada de Su Santidad, el Papa Francisco, clemencia que fue muy bien recibida y aplaudida por la poblacin en general, el gobierno ha debido tener una sensacin de triunfo y sosiego, toda vez que dicha disposicin significaba escoger el camino de la indulgencia, antes que el de la pendencia, la va del amor, antes que la del odio y el rencor.

Sin embargo, como la carroza que se convirti en calabaza, el encanto dur poco y, a escasos das de la partida del pontfice, volvieron a instruir nuevas aprehensiones,en un nmero que, slo en un da, casi dobla la cantidad de aquellos suertudos que fueron liberados.

Lamentablemente, en ese enorme contingente de nuevos reclusos estaban incluidos los hermanos del sufrido pueblo potosino que haban llegado a pie hasta La Paz, emulando la marcha de sus congneres de tierras bajas, con la diferencia de que en su bagaje trajeron suficiente dinamita, como para hacer escuchar a una estatua, y un cartapacio repleto de pliegos petitorios prometidos y no cumplidos y firmados por diferentes ministros, encargados de frenar el desenvolvimiento de stos, con el mismo celo que una T de cobre.

Por esa misma razn los potosinos exigieron la presencia del presidente, y su firma en los documentos del acuerdo que se suscriba, una simple solicitud que se convirti en la causa de quiebre del dilogo. La estrategia de re-re-reeleccin del presidente candidato exiga que su figura no aparezca en este escenario de conflicto, a fin de no desgastarla y exponerla a una inminente derrota empero, verlo jugar ftbol mientras se desarrollaban los luctuosos acontecimientos en el centro de nuestra ciudad y volar por todo el pas, ms que la novicia voladora, fue contraproducente y enormemente desgastante para su imagen.

Fueron innumerables y ridculas las contradicciones en las que se incurri, para justificar lo injustificable y el trato que se dispens a un pueblo que simplemente reclamaba una audiencia con S.E., ya que un 62% de su electorado le haba dado su apoyo en las ltimas elecciones.

Que un dinamitazo haya destruido la fibra ptica del Canal 7, evitando cumplir el compromiso de transmitir el dilogo en vivo, fue unamala salida, pues todos los dems medios transmitieron este evento en vivo y sin problemas.

Por otra parte, fue de muy mal gusto desacreditar a los dirigentes potosinos, indicando que se negaron a aceptar el pago de Chile, del 50% de lo que les correspondera por el uso de las aguas del Silala, cayendo en el juego de los usurpadores, de que slo nos pertenece la mitad de stas, y aceptar que se trata de un ro internacional y no de un manantial que nace en Bolivia. De esa manera coincidieron con la misma posicin que defiende nuestro vecino.

Entretanto, ha transcurrido casi un mes del conflicto y ste no alcanza todava solucin alguna. Es menester deponer la soberbia y buscar pronto una solucin, con el mismo espritu que reinaba en la Colonia cuando fue descubierta la plata, haciendo que el propio Cervantes acue la frase en Don Quijote: Vale un Potosi.