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"Si alguien de aqu a cinco a 10 aos quiere venir a quitar el petrleo, la electricidad, pnganse sus cartuchos de dinamita y vayan a botarlos a patadas... son vendepatrias. No es una frase lanzada por algn miembrode la organizacin terrorista Al Queda, ni por algn yihadista perteneciente al violento ejrcito de Daesh (Estado Islmico en rabe). Tampoco por los titiriteros de Alka Eta,que montaron un espectculo infantil en Madrid, en el que hacan apologa del delito, con muertos a granel. Estuvieron detenidos, aunque luego liberados con algunas restricciones, pues ni la stira ni la libertad de prensa tranzan con espectculos violentos para menores de edad.
Pnganse sus cartuchos de dinamita y vayan a botarlos a patadas... fue la arenga dicha por el Vicepresidente, lvaro Garca Linera, a un grupo de nios en la entrega de una escuela tcnica en Porco, pequeo poblado minero de Potos. Me atrevo a calificar su cruel instigacin como una grotesca estupidez, segn defini Hannah Arendtlas ltimas palabras de Adolf Eichmann, durante su juicio en Jerusaln, en 1961. *
Salvando las circunstancias, el personaje y los delitos de lesa humanidad por los que aquel fue juzgado, nada me impide imputarle a Garca Linera esa aplastante construccin, ms que gramatical, esencialmente poltica. En el caso del Vice boliviano, la grotesca estupidez apunta a una copiosa carrera de violencia desde que era miembro del grupo irregular Ejrcito Guerrillero Tupac Katari (EGTK), bajo el seudnimo deQhananchiri, que en aymara significa el que da luz. Por sus acciones delictivas, estuvo preso, pero sali libre, vencido el trmino legal del proceso, sin que se hubiese dictado sentencia. La administracin de justicia, en los aos 90 en Bolivia aun guardaba, al menos en las formas, el respeto a la civilidad jurdica.
Ese entramado, ms all de sus falencias, fue desterrado hace 10 aos, desde que este Vice y su presidente, el caudillsimo Evo Morales, detentan el poder, con su larga secuencia-secuela de muertos, asesinatos, violacin a los Derechos Humanos, corrupcin, bb negacin de la democracia y la prctica poltica como convivencia entre diferentes. Es decir, como sntesis de mltiples determinaciones, algunas veces en las antpodas.
Quizs a causa de la acumulacin de su izquierdismo radical indigenista, de su prctica militarista y de su pesada carga de odios, el Vice comete la grotesca estupidez de inducir a menores de edad a la violencia. Tambin les dijo que "Ms importante es leer que comer, sin preguntarse si el hambre de siglos entre nias y nios mineros ha sido saciada alguna vez solo con comida abundante. Y eso, sin pensar en protenas, carbohidratos y vitaminas para que sus neuronas hubiesen desarrollado el placer de la lectura.
Esa estupidez me lleva a otra sentencia de Hannah Arendt: la terrible banalidad del mal, ante la que las palabras y el pensamiento se sienten impotentes. Ser por impotencia que el vil mandato del Vice, no ha tenido la necesaria resonancia en los medios de comunicacin, seguida de una firme repulsa ciudadana? Dnde anduvo la oficina de proteccin al menor? Es como si lo dicho por el Vice fuese normal y por eso nadie se ha conmovido. Sin embargo, ah estn, en vivo y en directo, la maldad de un hombre frente a unos menores de edad y, al mismo tiempo, su impune y peligrosa derivacin poltica-represiva desde el ejercicio del poder que lo quieren reproducir sin limite de tiempo. Por eso l y Evo Morales buscan su re-re-reeleccin con la maniobra del referndum de 21 de febrero prximo. Una razn ms para tener razn y para votar NO.
El vicio de la corrupcin
Morales ha dicho que mediante ese referndum quiere saber si el pueblo lo quiere. Otra estupidez que Bolivia se ha tragado como si la accin poltica fuese cosa de deshojar margaritas. Y puedo suponer que la grotesca estupidez del Vice ha sido opacada por las urgencias seminales del caudillsimo, y el culebrn que se ha montado acerca de su relacin amorosa con una joven de 28 aos y un hijo fallecido, segn admiti Morales, en declaraciones a la prensa.
La denuncia fue hecha por el periodista Carlos Valverde Bravo, a quien ahora el rgimen pretende juzgar, pues de por medio hay un menor. Y los otros a quienes el Vice insta a matar? El mundo al revs, ahora para evitar ir al meollo del asunto, a saber: trfico de influencias al ms alto nivel, las groseras mentiras del propio jefe del rgimen y de sus funcionarios, amn de la corrupcin que esta vez implica directamente al caudillsimo.
La frivolidad y el morbo le ganan a la verdad que el pas necesita saber: cmo explicar que una joven sin profesin alguna curs 4 materias de 36 dela carrera de Derecho- sea representante legal y comercial de una empresa que maneja 556 millones de dlares en contratos otorgados a empresas chinas por adjudicacin directa? Fotos, artculos y separatas lo atestiguan: el proyecto Misicuni, el tramo frreo Bulo Bulo-Montero, la planta de potasio en Uyuni, el ingenio San Buenaventura y la dotacin de equipos de perforacin para YPFB. Y como justificar que la joven hubiese pagado $us 100 mil de anticrtico por una casona en un barrio exclusivo de La Paz? Esta vez, los medios si se hicieron eco, quizs porque la angustia por un trabajo digno y estable es pan de cada da para la mayora de jvenes en Bolivia.
Ojal que la cobertura de prensa ayude a desenmascarar la ausencia de transparencia en los gastos pblicos y los manejos millonarios del bloque en el poder hace 10 aos. Sus miembros se dicen de izquierda, pero esta result ms corrupta que frvola y festiva. Se ha convertido ya en burguesa voraz, sin haber acumulado ms capital que el poder poltico, el trfico de influencias derivado de l; mucha, corrupcin y represin poltica. Esta nueva burguesa parasitaria s que explot a la sociedad boliviana, a falta de proletarios que rifaron su independencia de clase, al ser cooptados por el poder poltico. Esta burguesa parasitaria desde el poder, estaf a los pobres a granel que tiene Bolivia, estaf a su salud, a su educacin, a las oportunidades que nunca tuvieron, y que tampoco figuran en las millonarias inversiones de la empresa chino-boliviana,ni en las polticas pblicas.
El vicio de la corrupcin, la grotesca estupidez y la banalidad del mal de este rgimen son sobradas razones para tener razn y votar NO.