Martes 03 de marzo 2026

Batalla de Mantecani



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No pudo haber un nombre menos solemne y ms jocoso que eldel teatrodonde se libr hace poco,la guerraentre cooperativistas mineros y fuerzas policiales. Solamente las causas expuestas y los resultados obtenidos en esalamentable contiendajustifican -en parte- la razn de ser de ese apelativo.

A riesgo de pecar de ingenuos, hacemos nuestras las explicaciones del gobierno que sealan como causa de este inslito conflicto, la exigencia de los hermanos cooperativistas mineros de modificar la recientemente aprobada ley de cooperativas que, en varios de sus artculos, les resulta engorroso o simplemente desproporcionada para sus intereses, dado que su constitucin actual, ms que el de una cooperativa, es el de un emprendimiento minero ilegal y de economa informal, que les ha permitido obtener pinges ganancias hasta la fecha.

Tales ventajas que los cooperativistas obtuvieron gracias a su alianza estratgico poltica con el gobierno como: la participacin en el gabinete ministerial, la dispensade pagar impuestos y un privilegiado rgimen laboral que los salva de cumplir con la ley del trabajo y las cargas sociales que emanan de sta, hoy ya no son suficientes, ante la situacin planteada por la abrupta cada del precio de los minerales, que amenaza llevarse puesto a todo ese andamiaje.

Asimismo, es til sealar que varias cooperativas aurferas que milagrosamente contribuyeron a que la produccin nacional de oro se incremente de siete a veintids toneladas anuales, jams supieron o pudieron explicar las razones de este prodigio y por el contrario, franquearon el camino de la duda y la sospecha de su ntima conexin con el contrabando y el lavado de dinero.

Entretanto, ante la cada de los precios de los minerales, los patronos de la cooperativa que no suman ms de una docena,pero con mucha ms visin mercantil que los funcionarios del gobierno, no han visto mejor salida que vender o arrendar sus concesiones a empresas privadasque aceptaran el arreglo, pero sin inquilinos, lo que obliga aprescindir de los socios que, de estar amparados por un sindicato,podran obstaculizar la transaccin. Con mucha mayor razn si estos suman decenas o centenas de trabajadores.

En 2014, un 90% de las cooperativas acantonadas en el departamento de La Paz arrojaron una utilidad de mil ochocientos millones de dlares, de los cuales un 2% apenas han ido a la paga de impuestos o regalas. Sus patrones han lucrado hasta la astronmica suma de 30,000 $us mensuales por nuca, una realidad que ya quisieran celebrar los mineros medianos o sindicalizados de COMIBOL.

En conclusin, este dilema slo se resolver cuando los antiguos socios decidan conciliar cuentas y no llevarlas al lmite del ajuste, figurando una contienda dondetanto los unos como los otros obedecen a intereses concretos y, al igual queen el ajedrez, slo van a luchar y morir los peones, caballos y alfiles, en un combate que no les pertenece y donde el rey se salva siempre y la reina es comida en la batalla de Mantecani.