Domingo 01 de marzo 2026

Entierro de la Ley 1008



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Con simultaneidad y con la misma fastuosidad y magnificencia que se imprimi en el entierro del pepino, despus de un velatorio que dur 11 aos, el gobierno procedi a sepultar la Ley de la Coca 1008, en medio de un ambiente que despert en el pas y en el mundo una paradjica curiosidad de penas y alegras. El extenso responsorio estuvo a cargo del propio presidente quien, durante casi una hora, no ahorr ni la ms mnima clemencia en maltratar sus cuerdas bucales que, de hecho, ya estn ms golpeadas que bacinica de loco.

La diferencia entre ambas exequias fnebres consiste en que una es ldica, ya que se realiza entre bailes y fanfarrias hasta la resurreccin del difunto, ocasin que tambin es amenizada con cabriolas y comparsas carnavaleras. En cambio, en lo que a la Ley concierne, reina el desconcierto y la tristeza por su muerte, sin la esperanza de resurreccin, lo que conducir a sanguinarios ajustes de cuenta.

Antes de sumergirnos en los vericuetos de la recientemente aprobada Ley de los kolos, debemos recordar nuestro acierto en una entrega anterior, al comparar el pacto que el gobierno realiz con el Chapare, con aquel que Fausto celebr con Mefistfeles, demonio sbdito del Diablo, mediante el cual ste accede a obedecer y brindar todo aquello que intrigue a Fausto durante 24 aos, al trmino de los cuales su alma pasara a propiedad del Demonio. Durante el plazo predeterminado, Fausto titubea entre los excesos mundanos y el remordimiento; sin embargo, el Diablo nunca le permite llegar a un completo arrepentimiento, por lo que pasados los veinticuatro aos, Fausto muere de una manera violenta y es llevado al infierno.

Son varios los lujos y larguezas que dicho convenio ha concedido, a cambio de un ciego culto a la hoja sagrada, que motiv a gritar: kawsachun coca. (Viva la coca). Aviones y automviles de lujo; centenares de viajes a lejanas latitudes para codearse con reyes, prncipes y personajes que dominan el mundo; doctorados y condecoraciones, aun a pesar de la reticencia a las universidades; construccin de palacios, fbricas y plantas industriales cuyos productos terminados no vern ni nuestros nietos; aeropuertos donde jams posarn aviones; puentes sin ros y caminos que no van a ninguna parte. En fin, una serie de prebendas que concluirn en el tiempo determinado por el pacto.

Ese sueo lindante con la quimera, tampoco dej de atraer la tentacin de dspotas y tiranos que pretendieron perennizar y conservar su dominio sine de, como fue el caso del finado micomandante Chvez que, en su efmero paso por el mando de su nacin, despilfarr sus riquezas, dejando una estela de hambre, desolacin y pobreza. De nada le sirvi besar crucifijos y profesar su fe en Cristo, el pacto diablico se haba cumplido irremisiblemente.

Entonces llegar el tiempo del arrepentimiento y gritaremos a mandbula plena wauchun coca (muera la coca), cuando sta vuelva a ser condenada por la Unin Europea que fue quien financi el estudio donde se establece que slo son 6000 las hectreas tiles para el acullico y no 22.000. Proponer la sustitucin de los cultivos o el desarrollo alternativo, al mejor estilo de los anteriores gobiernos ser extemporneo y ocasionar ms ira que agrado. Entonces acompaaremos estoicos el entierro de la Ley 1008.