Martes 21 de abril 2026

Manipulaciones y engaños


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La mediocridad, deca Albert Camus, tiene derecho a ser ridcula, pero no a ser odiosa. La cita le calza a los que se declaran marxistas, leninistas, socialistas, guevaristas, izquierdistas no democrticos, desde luego- y algn otro ista.Como estalinista,por ejemplo, que confunde marxismo con estalinismo, aunque sepan poco o nada de uno u otro, salvo la frrea prctica del centralismo totalitario aplicado en muchos de los pases denominados istas.

Cuando en la XVIII Feria Internacional del Libro en Santa Cruz, en el espacio de la Vicepresidencia vi tres enormes retratos de Marx, Lenin y el Ch, y los hitos que se conmemoran este 2017: 150 de El Capital; 100 de la Revolucin de Octubre y 50 del asesinato del Ch, asum la manipulacin ideolgica y poltica de tal despliegue meditico. Nada nuevo, por lo dems, pues la sociedad boliviana la sufre con el instrumentalizado tema indgena-originario-campesino, con la consigna del Socialismo del siglo XXI, con el militarista e intolerante Patria o Muerte, con la populista eleccin de magistrados, con el Estado Plurinacional, parodia reducida a la nacin aymara frente a las otras 36, con la nacionalizacin de YPFB, Ende y otras empresas hoy estatales, en la mira por corrupcin e ineficiencia, comn a todas las aventuras nacionalizadoras de todos los istas conocidos.

Esta instrumentalizacin plagada de engaos, confunde al presentar al marxismo igual que el leninismo,pues no toma en cuenta los contextos previos, durante y posteriores de la Revolucin de octubre en 1917 en Rusia. Que esa gesta tuviera rasgos marxistas, como medio de occidentalizacin de un pas atrasado, segn estudiosos, no implica que todo marxista sea leninista. Se obvia lo real de aquel proceso: la clase obrera y los soviets fueron subsumidos por las FF.AA y la burocracia, mientras la libertad y la igualdad quedaron en el limbo. Se acomod la teora a la prctica, simplificndola y llenndola de barnices. Al hacerlo, desfiguran la idea de quela realidad es sntesis de mltiples determinaciones, unidad de lo diverso como escribi Carlos Marx en el Mtodo de la Economa Poltica.

Utilizar las imgenes de Lenin y Marx, apunta a que el poder discursivo del rgimen de Evo Morales empieza a echar mano de smbolos ideolgicos ausentes hasta ahora. As pretenden alejar a la sociedad de un anlisis crtico de lo que sucede en el pas. Es una manipulacin ideolgica y poltica, va propagandaplagada de mentiras que buscan afianzar sus sectarios intereses con una avasalladora maquinaria propagandstica. Engaos ajenosa la real utopa de un presente y un futuro mejores sin explotados: ni por capitales privados ni por estatales que por mecanismos varios, como guillotinas tributarias, se apoderan de los excedentes para engordar sus cuentas privadas, mediante corrupcin rampante. El Fondo Indgena es un ejemplo que indigna, pero no el nico.

Quin responde por los 890 millones de dlaresde la planta de urea en el centro del pas, sin gas, sin caminos ni va frrea, lejos de fronteras de exportacin y sin mercados asegurados? O su mercado es el cercano corazn cocalero de la hoja ilegal, materia prima de la cocana, para aumentar la productividad por hectrea de los afines a Morales? Y qu de los aeropuertos sin pasajeros ni aviones, de canchas de pasto sinttico donde solo juegan los ratones segn el propio Morales, del ingenio sin materia prima, y los gastos en cumbres, como la pasada para derribar muros, mientras son cada vez son ms altos los que construyeel rgimen, sordo a las voces de la sociedad poltica y de la sociedad civil? Son ejemplos de despilfarros del pasado super ciclo de precios de materias primas.

En otras palabras, una inversin pblica improductiva que nunca busc la diversificacin econmica para dejar de ser simples exportadores de materia prima sin valor agregado, ni creacin de empleo productivo, ni vertebracin caminera para la produccin agrcola de pequeos y medianos productores, ni apuesta por recursos humanos, capital social, tecnologa y competitividad sustentables.

Con instrumentalizaciones poltico-ideolgicas, el rgimen tambin pretende tapar los huecos que deja el inexistente debate del pensamiento polticoy econmico en el Parlamento, hoy Asamblea Pluri de una sola voz: la oficialista. Ah desconoce las mltiples determinaciones de la sociedad boliviana, es decir,a los representes de partidos polticos, pues con sus 2/3 imponen su mayora totalitaria. Y deja fuera los debates, la confrontacin de ideas, los acuerdos y los pactos para una gobernabilidad inclusiva.

El rgimen de Morales persigue sin tregua a dirigentes polticos que no le son afines, y manda a escribir artculos ya contra ellos, yacontra la democracia pactada, que atribuyen a los neoliberales, como si fuera un pecado. No les interesa saber que los pactos, los convenios, los acuerdos entre diversos sectores forman un entramado social democrtico, cuyo fin es escuchar a las mltiples voces de la ciudadana, que en Bolivia no se circunscriben nica y exclusivamente a los corporativos movimientos sociales afines a su partido.

En los sistemas totalitarios no existen pactos, ni convenios, ni acuerdos. Solo existen decretos y rdenes de estricto cumplimiento para la sociedad de a pie, salvo para los mediocres y odiosos adictos al poder.