Loading
Esta semana retornaron los nueve bolivianos sentenciados en Chile por: robo con intimidacin, contrabando y porte ilegal de armas, fueron multados con 32 millones de pesos previo reconocimiento de sus delitos en el proceso judicial que se llev en el tribunal Garanta de Pozo Almonte.
El hecho produjo una curiosa reaccin oficial del gobierno boliviano, que durante el proceso, con declaraciones variopintas pronunciadas por las mximas autoridades de gobierno -Presidente y Vicepresidente- convirtieron un asunto delictivo de frontera en un suceso poltico que sum acusaciones, diatribas y calificaciones a las ya fuertemente deterioradas relaciones que tiene Bolivia con Chile.
La apasionada defensa gubernamental boliviana lleg al extremo de pagar con dineros del tesoro de la nacin la multa impuesta y declarar a los acusados como mrtires y hroes que lucharon por el retorno al mar.
Qu pas realmente? Pues mire usted, yo no tengo la pluma del Gabo, que con este cuento podra haber escrito otra novela y deleitarnos otra vez. As que me remito a las declaraciones que se hicieron y las escenas que dibujaron.
Resulta que los nueve agentes de lucha contra el contrabando sigilosamente se deslizaron por territorio fronterizo habiendo sido alertados del movimiento de camiones chilenos que estaban yendo por caminos poco santos y llevando contrabando. Astutos como solo ellos, esperaron a que estuvieran en lugar correcto para sus planes y cuando pensaron que haban cruzado al territorio boliviano al grito de patria o muerte venceremos les conminaron a bajarse, cosa curiosa.
Cuando los choferes chilenos lo hicieron los agentes bolivianos se subieron para llevarse el contrabando, los chilenos se fueron corriendo a buscar a la guardia fronteriza, mientras que los agentes bolivianos estaban tratando de darle arranque a los camiones sin resultado, tiempo suficiente para que los chilenos cuenten a su guardia lo ocurrido y estos llegaran al lugar para hacer lo que debieron haber hecho los bolivianos al principio, reducirlos y apresarlos.
La primera pregunta Quin estaba en territorio de quin? Unos dijeron en Bolivia o sea que los agentes chilenos pasaron a territorio boliviano y tomaron presos a bolivianos en funcin de deberes, una barbaridad! Historia a la que se le dio crdito en el gobierno de Evo Morales y con la cual como Quijote en riestra sali a denunciar al mundo este nuevo atropello chileno, declaraciones ampulosas que demostraban la inocencia de esos pobres agentes bolivianos y la sumisin de la justicia chilena a su gobierno. El asunto fue tratado en la sesin de la OEA donde se demostr la brutalidad con la que se los trataron a esos valientes bolivianos y la perfidia chilena para apresar a inocentes palomitas.
La verdad fue otra, se evidenci que los agentes bolivianos estaban en territorio chileno, o sea estaban incautando camiones chilenos en territorio ajeno. Por eso los agentes chilenos los redujeron y apresaron.
La segunda pregunta para qu los agentes bolivianos hicieron bajar a los choferes chilenos de sus camiones? La accin correcta era trasladarlos hacia la aduana para incautar la mercadera de contrabando y retener los camiones y apresar a los choferes. No tiene sentido lo que hicieron, si no fuera porque la verdad es que quisieron llevarse los camiones con la carga, es decir robarlos. Cosa que no ocurri por la fatalidad, y que luego reconocieron como cierta en el proceso legal declarando su culpabilidad.
Para que no quede duda, en Bolivia los transportistas que hacen el trabajo en frontera con Chile declaran que estos agentes son conocidos por sus actividades delincuenciales, acusan a Arsenio Choque de tener esta actividad de robo de vehculos y de haber llevado a los militares a realizar estas tareas delincuenciales es chutero (autos robados) y tiene ese trabajo, afirman.
Este es el grado de descomposicin que existe en el gobierno boliviano. Pagar la multa de delincuentes confesos, recibirlos como hroes en el Palacio de Gobierno, querer mostrar al mundo como inocentes a vulgares ladrones. En las redes sociales se dice que a esto nos han acostumbrado, en un reconocimiento de la derrota moral que vive el pueblo boliviano. Estos actos propios de la barbarie son para muchos folklore nacional.