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No transcurri ni una semana de la espuria posesin de la Asamblea Constituyente paralela en la maltratada y querida Venezuela, cuando suman y siguen los problemas que an le toca vivir, con miras a soportar una tirana que en su afn de eternizarse en el poder, ya lleva ms de 120 das apresando y asesinando a sus ms valiosos recursos humanos juveniles en todas las ciudades de ese hermano pas.
Son tantos y tan diversos los factores que intervienen en esta loca, como irracional carrera hacia el desastre, que corrobora a cabalidad ese sabio aforismo de Federico Nietzsche: La locura individual es cosa rara, pero en grupos, partidos, naciones,comunidades y pocas, es la norma.
Uno de esos factores y quizs el ms sobresaliente en la maltratada patria de Bolvar son los intereses del rgimen castrista cubano que, por voluntad del frentico micomandante Chvez y su inmaduro sucesor, guan los destinos de esa nacin en un afn parasitario de exprimirle hasta su ltima gota de sangre. No de otra forma se explican los dramticos y curiosos golpes de estado que desde un inicio tuvo que soportar, para sostener vigente esa satrapa.
Se sabe de antiguo que la famosa obra del italiano Curzio Malaparte: Tcnica del Golpe de Estado que Ernesto Che Guevara lea con avidez, se ha constituido en una biblia para los servicios de inteligencia y contrainsurgencia cubanos por su idea bsica que apunta a que el golpe de Estado, ms que un problema poltico, es un problema tcnico y es all donde se explican los innumerables golpes sucedidos en varios pases de la regin y especialmente los autogolpes en Venezuela.
Malaparte asevera que es posible dar un golpe de Estado en cualquier pas democrtico, an sin una situacin crtica y sin el apoyo de masas. Basta un grupo que frene la maquinaria estatal y tome el poder sin confrontar la fuerza adversaria. All se explica el golpe de 2002 en Caracas, cuando ante la falta de represin a una multitud que se diriga al Palacio de Miraflores, bast que unos francotiradores mataran a varios manifestantes, lo que se constituy en el pretexto para arrestar al Presidente y formar un gobierno provisional que cay en dos das, por la falta de apoyo de las guarniciones militares del interior y una enardecida multitud en el centro de Caracas reclamando a Chvez y su perpetuidad en el poder.
En lo referente al asalto al Fuerte militar Paramacay de Valencia, capital del Estado Carabobo, con un saldo de muertos y heridos, esteno deja de levantar sospechaspor lastardas aclaraciones del Ministro de Defensa Gral. Padrino Lpez,y del propio Maduro (Casi 12 horas de ocurrido el hecho), as como la misteriosa presencia del capitn retirado Juan Caguaripano, cabecilla deloperativo, luego de desaparecer portres aos, desde su denuncia en abril de 2014, sobre el descontento por la situacin poltica reinante, a lo interno de las FF.AA. Un recogimiento similar al del oficial citado, solo sera posible entre los lamas del Tibet, los narcos en la selva, o los insensatos que prefirieron pasar, del Mercosur al Narcosur.