Tras la ntida victoria del partido del presidente Mauricio Macri en las elecciones legislativas de este ltimo domingo, sobre la ex presidenta Cristina Kirchner, representando un kirchnerismo residual que reflejaba un interminable peronismo que domin por dcadas la vida poltica argentina, se vislumbra una era muy diferente a la que se ha vivido hasta hoy, apuntando a la lucha contra la corrupcin, el ataque frontal contra el narcotrfico y un viraje radical de la poltica implantada en la Argentina por el Foro de Sao Paulo a travsdel castrochavismo.
Dicho triunfo electoral se dio, pese a los intentos mafiosos de empaar la campaa, mediante el uso de las ms ominosas argucias contra el gobierno macrista, como ser elbloqueo de carreteras, para inducir al trillado argumento de una represin racista en contra de una etnia Mapuche, casi inexistente en ese pas, pero con un derecho de apropiacin abusiva de miles de hectreas de tierra, dizque extranjera, y donde se produjola desaparicin de Santiago Maldonado, un joven trotamundos, cuyo cadver fue hallado despus de dos meses y a slo dos das de los comicios, en un recodo del rio donde, segn algunos extremistas, se habra producido su capturapor fuerzas de la gendarmera.
De nada valieron dichas patraas,al finalse impuso el deseo por el cambio,dando al partido oficialista el chance dematerializarlo,desterrando definitivamente de la Argentina esas prcticas corruptas que la llevaron a al borde del desastre.
Como una muestra palmaria de cmo se manej los intereses de ese gran pas, baste citar a Roberto Baratta,un ex taxista argentino que, como su apellido lo indica, sin invertir mucho esfuerzo y, gracias a los azares del destino y a su casual amistad con el ex presidente Ernesto Kirchner, ascendi en forma meterica a subsecretario del Ministerio de Planificacin de la Argentina donde, como epgono de Julio De Vido, a la sazn ministro de esa alta cartera de Estado, manej miles de millones de dlares en los negocios de la energa.
Casualmente, a horas de que se inicie el debate en el Congreso sobre el desafuero de DeVido por la malversacin de fondos en los Yacimientos Carbonferos de Rio Turbio, por la insignificante suma de 26.000 millones de dlares y la compra de buques de gas natural por otros 6.900 millones, la condena a prisin est en puerta y, no ha pasado desapercibida para la justicia bonaerense la construccin ms grande del pas, planeada para llevar gas desde Bolivia a la Argentina que, segn la presidenta y el propio De Vido, debi ser inauguradoa fines del 2015, a un costo de 1,280 millones de dlares, de los cuales la firma adjudicataria ya cobr $USD 733 millones, antes de abandonar la obra y despus de iniciar incipientes trabajos.
Del resto del dinero desembolsado no se tiene noticia alguna, siendo muy posible que sea hallado en las bvedas de un banco en Batallas o entregado en fideicomiso para drogas, brujera y posicionamiento de una dictadura.