Miércoles 25 de febrero 2026

Rememorando a Rififi



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Fue en la dcada de los aos 50, cuando una pelcula cinematogrfica francesa de nombre Rififi concit el asombro del mundo al proyectar el golpe a una joyera parisina, dotada de una seguridad aparentemente impenetrable, en base a un plan minuciosamente estudiado por los asaltantes, cuyo objetivo era no cometer ningn error a tiempo de alzarse con el valioso botn.

Dicho filme, al margen de constituirse en un clsico de las pelculas de su gnero negro, por las pocas en que fue rodado, recuerda el riesgo que se corra al robar los bancos desde afuera, con escalamiento, fractura y el peligro de dejar la vida en el intento, muy distinto a lo que est ocurriendo en nuestro pas, donde se ha impuesto la costumbre de atracar esas entidades bancarias por dentro, con premeditacin, alevosa y a mampuesta, especialmente si stas son estatales, pues en las privadas existe la malsima costumbre de hacer arqueos cotidianos.

Es el caso del nuevo desfalco conocido este ltimo jueves, en la sucursal del Banco Unin de la localidad del Desaguadero, donde entre el cajero, el tesorero y el jefe de operaciones se alzaron con la nada despreciable suma de 1.660.000 de Bs., con las mismas caractersticas que las utilizadas por el superhroe Franz Pari, en la agencia de la misma institucin bancaria en el pueblo de Batallas.

Sobre este nuevo pillaje, lamentamos no coincidir con las afirmaciones del seor vicepresidente del Estado, cuando asegura que tales desfalcos son: una actividad normal que se da en todos los bancos, slo que no lo dicen pblicamente, slo se preocupan del Banco Unin porque es del Estado y, claro, una manera de hacer poltica es molestar al Estado, pero los desfalcos se dan en toda la banca, privados incluidos, es normal que se d, remarc el vicepresidente.

Las anteriores afirmaciones vicepresidenciales dan pbulo a inferir que existe una seria inseguridad en todo el sistema bancario, lo cual no creemos que sea muy cierto, pues de ser as, estaramos al borde de una peligrosa corrida bancaria con funestas consecuencias.

Lo cierto es que la desprolijidad con la que se manejan las sucursales del Banco Unin es cada vez ms evidente y ello s puede acarrear, a muy corto plazo, la quiebra de esa institucin, donde el factor doctrinario poltico no tiene nada que ver, y menos aquel atribuible al capitalismo. De empecinarse en dicha asercin slo se estara coincidiendo con esos clebres pensamientos que dicen: Ningn sistema socialista puede ser establecido sin una polica poltica ya que: El vicio inherente al capitalismo es el desigual reparto de bienes. La virtud inherente al socialismo es el equitativo reparto de la miseria.

Como corolario de esta triste historia de rapia, se establece con absoluta certeza que, tanto Edson Fidel Gonzales, extesorero de la agencia crucea Cuellar, al igual que Franz Pari o Julio Cesar Ribera son la muestra de los delincuentes que trataron infructuosa y burdamente de rememorar el golpe de Rififi.