Martes 24 de febrero 2026

Una propuesta indecente



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Entre las grandes ventajas que ha supuesto para Bolivia el oneroso viaje presidencial a Mosc, al margen de ser la tercera vez que lo realiza para asistir a la inauguracin de un campeonato mundial de futbol, cabe destacar la entrevista que sostuvo con el exfutbolista argentino Armando Maradona, en el programa de TV De la mano del 10 que ste conduce, y se emite por la cadena Telesur.

En dicha oportunidad, el polifactico futbolero habra propuesto a S.E. su intencin de: Llevar a Bolivia al Mundial, despus de que el mandatario recordara el apoyo que Maradona brind a Bolivia, para dejar sin efecto el veto a la altura impuesto por la FIFA y la deuda pendiente que la Asamblea Legislativa Plurinacional tiene con l, de otorgarle un reconocimiento por tan patritica actitud.

Al parecer, poca o ninguna fue la actuacin de este pijotero con respecto a ese veto, pues Bolivia conoce de memoria cmo y quienes gestionaron la suspensin de tan injusto veto. En lo que a Maradona atae, baste recordar sus declaraciones, luego de la victoria de Wilstermanvs - RiverPlate, en el marco de la Copa Libertadores, por 3 a 0, en el estadio Capriles de Cochabamba: River perdi en Oruro (confunde con Cochabamba) porque no se puede dominar la pelota en la altura. Semejantes afirmaciones nos dejan entrever que el sujeto, o es agente secreto de River, o es un enemigo declarado de la altura altiplnica.

Entonces, por qu Maradona propondra tan comedidamente a llevarnos al mundial? La respuesta es sencilla y de conocimiento general. Su carrera futbolstica, abruptamente abortada por su drogadiccin, lo llev a improvisar como director tcnico, gracias a su antiguo prestigio y a la ayuda de sus patrocinadores polticos, donde la nica campaa que gan fue la de hacer dinero y socios que le permitan y compartan con l las ganancias.

Cargando esa pesada mochila de toxicmano, recal en Cuba, en bsqueda del mecenazgo de los Castro, portando un tatuaje del Che Guevara en la pantorrilla, como su carnet de revolucionario y su pasaje a los pases que, a la sazn, se estaban embarcando en el populismo como: la Argentina kirchnerista, Venezuela y hasta los emiratos rabes que estuvieron dispuestos a emplearlo, valorando ms su prestigio pasado, que su intil presente deportivo.

En estos ltimos doce aos de opulencia, el gobierno ha derrochado tanto tiempo y dinero en canchitas con csped sinttico, como si ellas nos volviesen a llevar a un campeonato mundial. En ese tiempo perdimos miserablemente la oportunidad de formar cuadros de atletas que, habiendo sido reclutados a sus diez aos, hoy conformaran una seleccin de estrellas casi imbatibles. De ah que traer al Pelusa, como director tcnico, slo significara un inevitable fracaso y el dispendio de millones de dlares, que podran ser destinados a la rehabilitacin de jvenes que han sido presa de la drogadiccin y no cuentan con los padrinos, ni los medios para salir de ella, salvo que se dediquen como Pelusa, a improvisar propuestas indecentes.