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Se dice que durante el imperio incaico se enseaba al pueblo a no ser ladrn (ama sua) a no ser flojo (ama quella) y no ser mentiroso (ama llulla), y seguramente estas advertencias se hacan porque as eran. Usted no pone una advertencia de No Fumar en un lugar donde nadie fuma. Hasta que no los conoces no puedes creer lo que son. Y ahora que dicen haber llegado al gobierno para quedarse 500 aos, nos han demostrado hasta la saciedad que son ladrones, flojos y mentirosos.
Trece aos de engaos, mentiras y corrupcin pintan de cuerpo entero al gobierno de los originarios, indgenas campesinos, asociados en sindicatos corporativos, que comenzaron jurando que en su gobierno no habra un muerto que nadie robara como los otros hicieron y que el pueblo recibira lo que le pertenece.
No solo que llevan ms de ochenta muertos y han robado a manos llenas, tambin han mentido, desde sus ttulos profesionales, o de aquel hijo que tuvieron y nunca conocieron pero les permiti hacer sucios negocios hasta un supuesto separatismo que les sirvi para ajusticiar extranjeros y encarcelar y perseguir a compatriotas, o asesinar a sus propios viceministros, o inventarse juicios acusando a otros de haber hecho lo que ahora hicieron ellos con demasa, y de hacer referndums que han decidido no respetar nos han dejado una estela de mentiras que ya las espaldas del pueblo no pueden cargar.
Desde la recuperacin de la democracia en 1982 ha habido dos tiempos difciles para Bolivia, aquel surgido del golpe de julio de 1980 que nos coloc como un pas donde el narcotrfico emergi y este que se inici en diciembre de 2005 que lleva trece aos y que ha logrado convertirnos en ese Estado delincuencial al servicio del narcotrfico.
En julio de 1980 fue una dictadura militar que fue duramente resistida al precio de ilustres vidas perdidas y este que sufrimos ahora nacido de las urnas con engaos y promesas que se han convertido en verdaderas pesadillas.
No les importa nada con tal de sostener este rgimen de socios de la coca y sus derivados. Callar ahora esta verdad no tiene sentido.
Despus de haber derrochado mas de 50 mil millones de dlares gracias al gas que fue sembrado por otros, despus de no haber tenido la decencia de hacer una real nacionalizacin y de haber potenciado a YPFB nos vienen a contar que tenemos mas gas que antes, sin haber descubierto un solo pozo nuevo, es llegar a limites intolerables.
Solo la conducta del delincuente explica esta manera de usar la poltica. No podemos pretender tratar como se trata a un poltico al que es delincuente, pues este no conoce la decencia, no tiene palabra y menos moral, hoy da puede prometer el cielo y durante la noche desatar el infierno.
En estas condiciones creer que habr elecciones democrticas es simplemente demencial. Con todo el prontuario que tienen en trece aos y que es su carta de presentacin para las nuevas elecciones aquellos que se avengan a seguir su juego sern tan viles y traidores como lo son estos originarios del crtel de la droga.