Lunes 23 de febrero 2026

Funeral del Foro de Sao Paulo



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Ni los ms duchos astrlogos, adivinos o clarividentes habran profetizado el fin que hallara esa organizacin criminal, fundada en 1990, en Sao Paulo-Brasil (ciudad a la que debe su nombre), al tener que enfrentarse a los mltiples actos de corrupcin que dejaron al borde de la quiebra al Brasil, a la Argentina y al Ecuador; y en la inopia total, a Venezuela.

Esa entelequia creada por Fidel Castro y Lula Da Silva, dirigida a recaudar los fondos que pudiesen subvenir la profunda crisis econmica por la que atravesaba Cuba despus de la cada del muro de Berln, y la consiguiente supresin de la manguera de oxgeno que la conectaba con el bloque sovitico y, con la subida de Chvez al poder en Venezuela, se convirti en la plataforma electoral ms efectiva para encumbrar en la presidencia a sus socios de Argentina, Bolivia, Ecuador, Paraguay y varios otros pases de Centroamrica.

Han transcurrido 18 aos desde la fundacin del Foro de Sao Paulo, y su experimento con el Socialismo del Siglo XXI slo trajo consigo corrupcin y rapia de las arcas pblicas, al margen de la temible presencia del narcotrfico, como un estigma de su paso por los gobiernos de la regin. Lo peor, han desaparecido miles de millones de dlares, que bien administrados, pudieron servir para sacar de la pobreza y el atraso a los pases que fueron vilmente saqueados y hoy, como Venezuela, se debaten entre la ms triste realidad del hambre y la desesperanza.

De esa forma se explica la reciente victoria de Jair Bolsonaro en el Brasil, cuya simple oferta a su electorado consisti en proponer un programa de gobierno que haga todo lo contrario a lo que hicieron sus antecesores socialistas, y arrasar con esa mafia que tanto dao le infringi a ese Brasil que siempre fue la locomotora de Sudamrica.

Para llevar adelante esa ardua tarea no es extrao que se hayan hecho presentes las FF.AA. brasileas, como factor gravitante en el proceso poltico de esa nacin, aun utilizando la misma tctica y estrategia que utilizaron los foropaulistas para hacerse del poder, como manejar el voto para potabilizar su insercin en la poltica. Algo similar ocurri con Donald Trump en los EE. UU.,de ah que no ser extrao ver la participacin de varios militares en el prximo gobierno brasileo, como la mejor salvaguarda y garanta de un verdadero proceso de cambio.

Ya se han puesto de manifiesto las futuras alianzas que dinamizarn el rumbo que tome la regin con la presencia de Bolsonaro, para quien el Mercosur no es ninguna prioridad y, por el contrario, prioriza sus prximos viajes a Argentina y a Chile en busca de un corredor biocenico efectivo; o hacia los EE.UU.,en busca del decidido apoyo de Trump para sustituir la masiva presencia china en Amrica Latina; y/o concretar una cruzada liberadora hacia Venezuela. Toda una suerte de medidas y acciones que marcarn inapelablemente el funeral del Foro de Sao Paulo.