Lunes 23 de febrero 2026

Mito de los zapatos perdidos



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La prdida de un zapato es un hecho quepareciera conllevarpoca importancia, dado su carcter insignificante empero, ste se hizo presente en nuestras vidas desde nuestra ms tierna infancia, como en el cuento de La Cenicienta, cuando el extravo de su zapatilla de cristal sell su destino, al abandonar el baile de palacio apremiada por la hora que le haba marcado su hada madrina que, de no observarla, hubiese roto el encanto y ella volvera a su condicin de una humilde fregona; la bella carroza que la llev alcastillose convertira en una calabaza; y los imponentes caballos, en pequeos y simples ratoncillos.

Esta hermosa fbula cobra relevancia, al evocarnos episodios polticosacaecidosen nuestra historia, como la de un 4 de noviembre de 1964, cuando se produca el golpe de estado que dio fin al gobierno de Vctor Paz Estensoro y encumbr en el poder a su vicepresidente, el Gral. Ren Barrientos Ortuo, el mismo que doce aos antes, piloteando un avin de la Fuerza Area, traslad al jefe del MNR, desde su exilio en Buenos Aires, para que asuma la presidencia del pas, tras la victoriosa revolucin del 9 de abril de 1952.

En dicha oportunidad, y al fragor de una feroz balacera que se desarrollaba en plena Plaza Murillo, las masas enardecidas montaron sobre sus hombros al recio lder sindical, Juan Lechn Oquendo y,en una actitud netamente triunfalista, se aprestaron a introducirlo al Palacio Quemado con el propsito de entronizarlo en el poder. Fue en eseinstanteque, bajo el bramido de fusiles y ametralladoras, regando de pavor y sangre la esquina de la plaza con la calle Ayacucho, a escasos metrosdel sitio donde aos antes haba sido arrojado el cuerpo inerte del presidente Gualberto Villarroel; para ser luego colgado en el farol de la plaza, donde Lechn, en su huida forzosa, perdi un zapato y, a la inversa de la fbula de la Cenicienta, nadie se apresur en recogerlo o cotejarlo. Por el contrario, el vulgo calific el hecho como kenchao de mal agero y se resign a las circunstancias.

Continuando con esta anecdtica recurrencia histrica, el presidente Evo Morales perdi su zapato derecho, en la puerta de la Oficina de Registros del Tribunal Supremo Electoral, donde haba acudido en compaa de su vicepresidente, para inscribirse como candidato del MAS, pese a que en el referendo constitucional del pasado 21 de febrero de 2016, la poblacin rechaz la modificacin del artculo 168 de la Constitucin Poltica del Estado y se impuso el NO a la reeleccin de ambos mandatarios.La prdida del escarpn fue calificada como una mala seal por los asistentes al evento.

Tras volverse a calzar el zapato perdido, y registrar su candidatura, a sabiendas que recin el da 8 de diciembre prximo se conocer si ese binomio est habilitado, S.E. ha dejado en suspenso su reeleccin y, por ende, queda tambin en suspenso el mito de los zapatos perdidos.