Lunes 02 de marzo 2026

Fractura democrática



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Lo sucedido en Venezuela es algo difcil de imaginarse en un escenario democrtico. Por un parte el juramento de un presidente ante Tribunal Supremo de Justicia nueve meses despus de haber ganado una eleccin en la particip prcticamente solo, con una oposicin en la crcel, el exilio o la persecucin y frente a una comunidad internacional que le dio la espalda y declar que no le reconoce como presidente de Venezuela y el llamado del presidente de la Asamblea Legislativa a desconocer esa presidencia.

Es que esas elecciones fueron convocadas por una Asamblea Constituyente que emergi como contraparte de la Asamblea Legislativa, rgano creado con el fin de anular al poder legislativo donde el gobierno es minora y no cuenta con los votos para defenderlo. Tanto este hecho, como el de haber diezmado a la oposicin fueron los detonantes para que se pusiera en tela de juicio la victoria electoral de Maduro.

En realidad lo que termina este 10 de enero es el mandato del seor Hugo Chvez que gan las elecciones del 2013 fallecido, habilit al seor Maduro para asumir la presidencia. Maduro que perdi el control de la Asamblea Legislativa confeccion la Asamblea Constituyente y convoc a nuevas elecciones con mes y medio de anticipacin. O sea Maduro termina el mandato de Chvez este 10 de enero y comienza el suyo con la victoria de esas curiosas elecciones convocadas entre apuros y bayonetas.

Este proceso ya no puede comprenderse en el mbito del Estado de Derecho, fue fracturado el mismo momento en que emergi por voluntad del poder ejecutivo la Asamblea Constituyente, que anul al poder legislativo y asumi el control absoluto de poder judicial y electoral.

El Estado de Derecho fue aniquilado. Las elecciones en s mismas no sostienen la democracia, que tiene adems de ella otros elementos esenciales para considerarse como tal. Por eso y en medio de una barbarie econmica que ha destruido el aparato productivo venezolano, la resistencia poltica, social e internacional fue creciendo con un vigor inusitado. La inmigracin o busca de refugio de millones de venezolanos hacia Colombia, Ecuador, Per y Argentina a lo largo de estos meses ha concitado la atencin mundial y ha desnudado los elementos de violencia irracional y desconocimiento de los derechos humanos sustentados por el rgimen chavista.

La OEA como nunca en su historia a la cabeza del seor Almagro tuvo que reaccionar con firmeza y legalidad para abrir el foro del debate que ponga fin a un rgimen que ya no es democrtico ni garanta de estabilidad para la regin. Diez y nueve pases han firmado un acta de desconocimiento del nuevo perodo presidencial del seor Maduro, la Unin Europea ha hecho lo mismo, Paraguay rompe relaciones y la tensin poltica pasa de color naranja a rojo.

El rgimen chavista se cae. Maduro est aislado y sin soporte econmico pero cuenta an con el apoyo de sus Fuerzas Armadas. Y este es el pilar ms fuerte que tiene el gobierno.

La dualidad del mando que se ha presentado entre Maduro y Guaid es un punto de no retorno que solo se resuelve por la correlacin de fuerzas polticas y militares. Y este es el cuadro ms delicado al que se ha llegado despus de cruentas movilizaciones sociales, exilios forzados, asesinatos producidos en las crceles polticas, llamados diplomticos a que cese la represin, debates acalorados para pedir la restitucin de la democracia y esfuerzos desplegados por gobiernos democrticos que ha dicho basta al continuismo de un gobierno que se ha convertido en un verdugo de la democracia y los derechos humanos.