Lunes 16 de marzo 2026

Voces de alarma



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Ver que la gente cambia de opinin sobre el actual gobierno se ha hecho un espectculo agobiante. Me cans de contar a mis colegas que eran furibundos masistas y ahora son furibundos antimasistas. Les encanta ser furibundos.

Pero lo que ahora observo es que incluso economistas y expertos que suspiraban por el modelo masista, ahora lo critican. Algunos estn lanzando advertencias angustiosas.

Quienes haban observado que todo esto era un craso error deben estar mirando con una mezcla de satisfaccin y de angustia cmo los conversos les dan la razn, demasiado tarde.

No quisiera estar en los zapatos del prximo presidente, acaba de decir el expresidente de la CAF, Enrique Garca, quien aprob cientos de millones de crditos a un gobierno que estaba recibiendo decenas de miles de millones como resultado de los altos precios de las materias primas, y los reciba sin saber leer ni escribir, literalmente.

Hay que bajar el gasto pblico, dicen todos los analistas. En 1985 eso se llam ajuste estructural y supuso el despido de miles de mineros; ahora sern miles de masistas, incluidos los 300 que contrat la semana pasada YPFB no se sabe para qu, y estn junto al centenar de rusos, que necesitan traductores, con sueldo, por supuesto.

Hay que cambiar la ley de hidrocarburos, la ley de minera, la poltica de asentamientos concebida para trasladar votos Los ms atrevidos dicen que se debe ajustar el tipo de cambio.

La llegada de los vientos del Lava Jato, que acusan a Evo Morales de haber recibido sobornos de la OAS, ha envalentonado a algunos expertos que tenan opiniones equidistantes.

Rolando Morales ha dicho que el dficit es demasiado grande en el sector pblico y en el sector externo. Pero eso no es suficiente. Hay que pensar en un cambio estructural orientado a mejorar los rendimientos de la produccin.

Alberto Bonadona dijo en una columna que el desequilibrio de depsitos y cartera del sistema bancario es mucho ms grave que el admitido por ASFI, porque el 2 de septiembre fue de menos () 60 millones de dlares. Pero defiende la bolivianizacin de depsitos y cartera que lleg con el congelamiento del tipo de cambio.

Hemos adoptado el dlar, aunque de puro nacionalistas y patriotas imprimimos nuestros propios billetes y no hacemos como los ecuatorianos, que usan los dlares, de frente. Son exigencias del nombre del plan: bolivianizacin.

Siglo21bolivia.com