Miércoles 18 de febrero 2026

¿Dispersión del voto?



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No deja de ser curiosa la similitud existente entre los procesos electorales, para la presidencia de la repblica, y los torneos mundiales de ese mgico deporte que es el futbol, tanto por superiodicidad, como por la atencin universal que concita.

Salvo contadsimas excepciones, no hay quien se prive de opinar, con experticia o sin ella, sobre tales actividadesque,a tiempos de realizarse, por su viralizacin, adquieren esa singular caracterstica de parecer actividades de extrema sencillez.

Once jugadores contra once, y se debe hacer pasar una pelota por un arco. Qu puede ser tan difcil? Ese simple discernimiento nos induce a atribuir sencillez a dicha prctica deportiva y, por tanto, la facultad de opinar arbitrariamente sobre ella, lo cual no deja de ser una gimnasia social, que torna dicho evento en un campeonato mundial maravilloso.

De igual forma en poltica, y en especial en pocas electorales, los bolivianos nos sentimos politlogos y se despierta en nosotros una capacidad innata para opinar sobre estos temas que, en otras ocasiones, eran aburridos o simplemente de muy mal gusto traerlos a una conversacin. Dicha actitud hace tambin parte de la mencionada gimnasia social y sta no sera interesante si no se le aade algunos temas que se han popularizado de forma tal, que resulta elegante y obligatorio repetirlos como clichs, mantras o letanas. Por ejemplo: Si la oposicin no se une y forma un frente nico estamos perdidos y volver el que sabemos.

Comenzaremos afirmando que no hay democracia sin partidos polticos, as como no habr partidos polticos sin democracia. De ah que, si nos planteamos seria y honradamente un sistema democrtico que nos gobierne, debemos aceptar que el nmero de tiendas polticas o candidatos que integren una carrera electoral no slo es saludable, sino que denota que la sociedad ha cobrado mayor inters por la poltica y opta por varias opciones, a fin de escapar del sistema dictatorial e intil que nos gobern durante 14 aos.

Hace 30 aos, era normal que despus de las elecciones, los polticos se encierren a negociar, en un saln privado, entre partidos sin afinidad programtica para formar coaliciones que disgustaban al votante. Votbamos por A, y ste hacia coalicin con B y C, donde B resultaba Presidente. Quedbamos indignados, porque mi voto por A, haca Presidente al candidato B. Esto condujo al desgaste del sistema y logr que el pueblo decepcionado con esa clase poltica haga Presidente a Evo Morales, para castigar al sistema tradicional.

En nuestro caso particular, sujetos a los precarios das de vida que tiene el actual gobierno, y los compromisos solemnes que le fueron encomendados, como: la pacificacin del pas, y la convocatoria a elecciones, stos limitan y constriensu desempeo, como el de organizar un proceso electoral donde reinen los debates de los aspirantes a la primera magistratura de la nacin, precisamente para darle al pueblo la oportunidad de elegir la mejor opcin y no slo aquella que le ofrezca vivir bien a travs del narcotrfico, protegido por milicias como en Venezuela, sino la del candidato que le ofrezca conocimiento de administracin del cargo, buen roce internacional, ms all de su raza o de la chompa a rayas que ste vista.

El candidato que rena esas condiciones reencausar a Bolivia por los caminos de la democracia plena y de la honradez , sin necesidad de dispersar el voto.