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Dijimos que a diferencia de las siglas partidarias que estn en competencia electoral con el MAS, este tiene lazos que unen a sus bases contenidos en la dependencia de su fuerza de trabajo con el Estado y en su posicin antiimperialista como bandera de soberana. Tienen una composicin fundamentalmente sindical los llamados movimientos sociales y estos al mismo tiempo contribuyen a estructurar el instrumento poltico, contienen diferentes demandas que son trasladadas a la Direccin Nacional que debe elevarlas a consideracin del Gobierno para su tratamiento.
El MAS puede controlar a los movimientos sindicales corporativos si tiene el Gobierno, sin este, el MAS se convierte en una federacin de sindicatos, donde cada uno vela por sus propios intereses y cuyas demandas son a veces contradictorias, por ejemplo entre los cocaleros de los Yungas de La Paz y el Chapare cochabambino o entre los contrabandistas y gremiales en las ciudades, entre la defensa del territorio de los indgenas del oriente y el avasallador flujo de cocaleros hacia ellas, entre comunidades campesinas y la minera empresarial o ilegal. Sin el gobierno no hay el eje central ordenador que necesitan para ir balanceando estas contradicciones.
Entender esto es gravitante para cualquier candidato que quiera sumar esas organizaciones a sus filas. La dispersin casi inmediata, a las pocas semanas de haber cado Evo Morales, de los movimientos sociales que anunciaron su alejamiento del instrumento poltico, dio el campanazo de alerta al interior de la DN masista que termin agravndose con la candidatura de Luis Arce Catacora dispuesta de forma vertical por Evo Morales, desconocida por varias de ellas y repudiada incluso al interior de su bancada parlamentaria.
El MAS ha perdido fuerza de convocatoria por que ya no tiene el gobierno y porque su direccin poltica no tiene capacidad de cohesin de los sindicatos que miran lo suyo primero. Queda en este cuadro de situacin el ncleo duro ubicado en el Chapare de los cocaleros que dominan la direccin poltica del MAS y que han quedado aislados sin control de los movimientos sociales. Los cocaleros tienen un alcance nacional por sus relaciones con las comunidades campesinas unidas por la costumbre de masticar la coca y eso persiste an en las reas rurales, sin embargo este lazo tiende a quebrarse cuando estas comunidades entienden que sus demandas ya no pueden estar ligadas a la coca nicamente.
As que el voto de mayo no tendr la misma consistencia del pasado. El MAS es cada vez un diablo pintado en la pared que una realidad con algn parecido al pasado cuando eran gobierno. Evo Morales pierde autoridad da que pasa y lo nico que tiene por ahora es la protesta de twitt y la amplificacin que le hace la prensa argentina de sus declaraciones provocadoras y sin sustento serio. As que ya es hora de ir dejando de usar a Evo Morales para provocar miedo en el electorado. Sera mejor a los candidatos del miedo trabajar para que las organizaciones sindicales tengan aliciente para votar por ellos, acercrseles sin temor y tender la mano de la solucin a sus demandas.