Miércoles 18 de febrero 2026

Suplicio Chino



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Cuando le preguntaron a Albert Einstein cmo sera la tercera guerra mundial, l respondi: No s como ser la tercera guerra mundial, slo s que la cuarta ser con palos y piedras.

Desde hace dos dcadas, ante el rpido avance tecnolgico, y frente al conflicto blico de proporciones bblicas, como fue la guerra del Golfo Prsico, estamos cada vez ms convencidos de que la tercera guerra mundial ser: sin grandes campos de batalla, sin cuantiosas tropas, sin armas convencionales, pero con armas ms destructivas que stas, como las econmicas, arrasando con la moneda de la nacin enemiga o, las biolgicas, aniquilando gran parte de su poblacin civil.

En lo que nos toca vivir, recordemos que hace dos aos exactamente, comenz un conflicto comercial entre los EE. UU. y China, cuando Donald Trump anunci la intencin de sancionar a los productos chinos por un valor de 50.000 millones de dlares, con el argumento de que esta nacin asitica haba incurrido en graves prcticas comerciales de deslealtad y delitos indiscutibles de piratera intelectual. Casi inmediatamente China retruc dichas medidas, imponiendo aranceles a ms de 140 productos de exportacin norteamericana, desatando el inicio de lo que calificaramos, sin aspavientos, como el inicio de una tercera guerra mundial.

Los primeros frutos de una victoria estadunidense se conocieron cuando China acus una supuesta desaceleracin de su economa,al bajar su crecimiento del casi 7%, en 2018, al 5, 5%en lo que va de este ao 2020, fenmeno que tuvo un impacto en la economa mundial, haciendo caer las bolsas de todo el mundo, pero, la bolsa china qued curiosamente en positivo. Coincidencia? o Milagro?

Al mismo tiempo Trump, al fragor de esta victoria parcial, sin leer la historia de la segunda guerra mundial, cometi el craso error de abrirse tambin los frentes de su aliada Europa, menospreciando la arremetida china que consisti en demoler las economas productivas que negociaban con ella, y sin disparar ni un solo tiro,con la misma crisis del virus creado por ellos, comprar billones de dlares en acciones de empresas mundiales, estando muy cerca de controlarlas.

Esa magistral estrategia de guerra, slo atribuible al genio chino Sun Tzu en El arte de la Guerra, fue usar el capitalismo, como arma, contra su propio sistema, utilizando las redes sociales para viralizar an mejor ese veneno que nos tiene arrodillados a medio planeta, menos a pases como Rusia, Corea del Norte, Cuba y hasta la pobre Venezuela que, al parecer, gozan del antdoto que pronto lo pondrn a la venta de los incautos que nos comimos semejante embuste.

Entretanto, en la China ya comenzaron a desmontar las carpas del circo montado con los hospitales de miles de camas, agradecindole al mundo por el servicio prestado, y por la enorme ganancia de poder y dinero en favor de una China comunista que nos soterr en nuestras habitaciones, aplicndonos suavemente el suplicio chino.