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Vivimos desde 1952 en un modelo econmico nacionalista-popular que se ha constituido, as parece, en el todo, en lo nico, en el viaje eterno de los bolivianos condenados como esclavos sujetos a la voluntad del amo: El Estado.
Solos hace seis meses que el gobierno de la coca dej de serlo. Catorce aos de derroche y de mal gasto parece que no fueron suficientes. Durante todo este tiempo hemos visto usar los recursos del pueblo para encumbrar la figura de un presidente convertido en el "padre de todos".
El programa Bolivia Cambia: Evo Cumple, fue diseado para convertirlo en el eje central del Estado, en el gran benefactor y el hombre insustituible, sin el cual el sol poda ocultarse y la luna morirse. Este programa tuvo como contenido la construccin de obras municipales, como empedrados, alcantarilla, caminos vecinales, riego y canchas de futbol, Evo cumple era la cerveza y el cotilln de la fiesta. Quienes le rendan tributo reciban el regalo y el dinero.
Durante sus gobiernos se llevaron a cabo unas 7000 obras en todo el territorio nacional y se tiene conocimiento de que se gast en ellas algo mas de 1790 millones de dlares. Esta es historia reciente.
Lo triste es que ahora se quiere repetir lo actuado con el nombre de "Plan Trabajo" y el mismo formato de "Bolivia Cambia: Evo Cumple" la presidente Aez, muy entusiasmada nos anuncia que su gobierno crear 600 mil empleos haciendo lo mismo que Evo, obras municipales como empedrados, alcantarilla, embovedados, construccin de postas sanitarias, hospitales y caminos vecinales. Con este anuncio podramos decir: "Evo Sigue, Aez lo hace Posible".
Me parece una terrible equivocacin que en medio de un momento de transicin el gobierno encargado de convocar a nuevas elecciones pretenda comenzar a ejercer polticas fiscales como si fuera un gobierno que tiene un perodo de administracin Estatal constitucionalmente elegido. Esto es un atropello electoral desde la misma presidencia exactamente como ejerca Evo Morales.
Por otra parte el encajonamiento de la economa debido a la pandemia que se vive en el mundo, no puede servir de pretexto para desvirtuar el calendario poltico trazado en las jornadas de octubre y noviembre 2019. La economa nacional, a pesar de todo el embate del derroche que hizo el gobierno de Morales, tiene todava un colchn financiero y capacidad productiva para reactivarse. Por esto es importante que se definan las reglas de juego centrales que guiarn el nuevo proceso econmico. Y este debe ser el resultado de una oferta electoral que reciba el voto mayoritario del pueblo.
Tenemos que decir basta al modelo nacional - popular que nos tiene atrapados y sin salida. Es hora de dejar al Estado protector para entregar la posta del desarrollo a la iniciativa privada: esa que est constituida como empresa y que resiste los golpes del Estado, esa que se expresa en las medianas y pequeas empresas como emprendimientos generados por la voluntad del ciudadano que arriesga su capital, esa que est en las calles sosteniendo un negocio que le da para vivir y que quiere crecer, esa que est en el campo rural luchando por conservar su produccin y toda la cadena de transporte, comercio y servicios que tenemos. Todos ellos no necesitan del asistencialismo del Estado ni la voluntad poltica de un presidente, requieren que los dejen trabajar, que no los exaccionen con impuestos infames, que no pongan empresas pblicas como competencia desleal e ineficiente que los emprendedores pueden y saben hacer.
Dejemos ya al Estado todo hacedor y corrupto. Dejemos de pensar que los gobiernos son benefactores del ciudadano, cuando en realidad son tributarios del reparto Estatal entre sus militantes. Si logramos sacar al dictador ms nefasto que tuvo en sus manos miles de millones de dlares y nos dej sin sistema de salud y sin educacin, no podemos continuar con sus prcticas y vicios, menos aplaudir iniciativas fracasadas no solo en catorce aos de populismo sino en 68 aos de sostener a un Estado que en vez de liberarnos de la dependencia y el atraso hace lo imposible por afianzarlos.