Loading
Los narcos bolivianos acaban de demostrar que tienen su propia internacional, como la desaparecida internacional de los comunistas, y con algunas similitudes.
Se les ha dado por hacer desfiles. Muy parecidos a los que hacan los jerarcas de la finada URSS, que se hacan entablillar el brazo para mantener durante horas el saludo a los soldados que desfilaban.
Dos semanas despus de que el Crtel de Sinaloa, en el norte de Mxico, hiciera su parada militar, con la participacin de tropas y tanques de guerra, los narcos bolivianos hicieron algo parecido en El Alto.
Los mexicanos lo hicieron como desafo al presidente Manuel Lpez, que haba visitado la zona unos das antes con la intencin de ofrecer ayuda econmica a la poblacin. De esa manera, los pobladores de Sinaloa terminaron recibiendo ayuda econmica de los crteles y del gobierno mexicano.
En El Alto, los narcos hicieron tambin una marcha, con banderas muy parecidas a las del movimiento gay, aunque a cuadros, con Ponchos Rojos y algunos vndalos que decidieron atacar a las ambulancias.
Adems, como se pudo ver en los videos que circularon en las redes sociales, el crtel de Chapare hizo una exhibicin de sus ingentes disponibilidades financieras. Los Ponchos Rojos de Achacachi recibieron dinero por haber participado en la parada del poder narco.
Se dijo que el pago fue de Bs 200 por nuca, ms un combo de una famosa empresa que vende pollo frito. Y tambin se dijo que, en vista de la poca concurrencia a la marcha (unos 3.000 en total), los dirigentes de todos los grupos que participaron en el desfile recibieron un pago extra, en vista de que haba dinero como para pagar a 30.000 personas. Los crteles se han propuesto mostrarse muy dadivosos.
La idea fue la misma que la de los mexicanos. Una demostracin de fuerza y del deseo que tienen los crteles de la droga de la regin de mostrarse como una alternativa para el pas, o por lo menos para una parte del pas.
El desfile de los narcos bolivianos coincidi, seguramente por casualidad, porque el gobierno es incapaz de coordinar nada, con la difusin de estadsticas sobre el incremento de los cultivos de coca en el pas.
Qu envidia! Mientras todos los sectores de la economa muestran el derrumbe de sus actividades y la cada de sus ingresos, los cocaleros y sus ramas anexas exhiben sus avances.
Si se mira bien, sa es la verdadera propuesta del partido de los narcos. Es un mensaje subliminal, pero sincero.
Siglo21bolivia.com