Sábado 07 de marzo 2026

Colas, fichas e indolencia pública



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Lo que voy a relatar es real y lamentablemente sucede en nuestro pas. Me lo cont un testigo de una situacin que lacera el alma, ya que de por medio est la dignidad de nuestros viejitos que, en el ltimo tramo de su vida, y cuando ms protegidos deberan estar, no los estamos honrando como correspondera.

En cierta ocasin hice notar que -pese a lo que se deca del pas de las maravillas- el sistema pblico de salud dependiente del gobierno central era una calamidad, por la desconsideracin en general, y para con los ancianos en particular, por los placebos que reciban para su dolor y las insufribles programaciones a semanas vista para acceder a un especialista, una intervencin quirrgica, etc., previa cola de madrugada para sacar la ficha, cuando -siendo asegurados y aportantes al efecto- deberan ser atendidos de la mejor forma.

Les cuento que igual pasa con la atencin a la gente de la tercera edad en relacin a los bonos estatales. La persona que estuvo en la Oficina de la Renta Dignidad en Santa Cruz vio algo que estruj su corazn: ancianitos haciendo cola, sin bioseguridad, apiados entre s, tratando de protegerse del solazo, gente pobre en su mayora (seguro sufren igual del fro y lluvia en otras ocasiones).

Ah se enter por boca de ellos mismos que se ven obligados a hacer fila desde las tres de la madrugada para sacar ficha para sus trmites personalsimos qu tal? En pleno Siglo XXI, sacrificar as a nuestros mayores cuando la tecnologa podra resolver esto! As noms son las cosas, puede irse a quejar al rey de Roma si quiere, le habra dicho un indolente funcionario (como si l no fuera a llegar a viejo un da).

Mucha gente llega del campo o viene de lejos para su trmite y cuntas veces no halla ficha porque otros le antecedieron en la fila (que ese da doblaba la esquina). Ah se enter que hay gente que hace fila por cuenta de uno por Bs150. Doblemente triste no? Que haya quienes vendan su sueo para cobrar la reserva de un espacio y -ms triste an- que de su msero ingreso un ancianito deba pagar dicho monto por estar enfermo, para evitar amanecer haciendo cola o el riesgo de andar a esa semejante hora.

Imagine esta escena: viejitos y viejitas tapndose sus cabezas con un cuaderno o un papel, a una temperatura que ronda los 40 grados a la intemperie cerca al medio da. No pues!Los ancianitos merecen la mayor consideracin de sus hijos, as como de las instituciones del Estado. Ojal se resuelva esto, y pronto

(*)Economista y Magster en Comercio Internacional
Santa Cruz, 30 de septiembre de 2020