Viernes 13 de febrero 2026

Censo en Disenso



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Controvertir la realizacin del Censo de Poblacin para el ao prximo, como est fijada hasta por acuerdos internacionales, es sentar las bases de la informalidad en todas las actividades de la nacin, sean estas econmicas, polticas o sociales, as como, abonar el caldo de cultivo a todo tipo de manipulaciones.

En los hechos, los censos se constituyen en la fuente amplia y ms importante de la informacin estadstica, donde esa periodicidad decenal hace posible comparar los cambios transcurridos en ese perodo, no slo en nuestro pas, sino entre los pases de Amrica latina y el mundo, donde el levantamiento censal se realiza en fechas casi simultaneas.

Un pattico ejemplo del retrasar un Censo, es el que se dio en Bolivia entre el padrn del ao 1950 y el realizado en 1976, dirigido por el Lic. Gonzalo Riveros Tejada cuando, despus de ms de un cuarto de siglo, era casi imposible saber el potencial humano; la pirmide de edades; la dinmica de la poblacin; las tasas de fecundidad, natalidad, mortalidad, etc., aparte de otros aspectos como el de la vivienda, prestacin de servicios y un sinfn de otras necesidades estadsticas y comparables con otros pases, que nos permitiesen analizar dnde nos ubicamos como pas, y las necesidades con que contbamos.

Ahora bien, como sealamos lneas arriba, hay gobiernos que se oponen a la realizacin de un Censo, simplemente para poder manipular a sus conveniencias econmico-polticas como: los flujos de migracin rural-urbana, que hoy se estn revirtiendo a flujos urbano-rurales, en busca de nuevas oportunidades de trabajo en el campo, ya que stas dependen del Estado en su gran mayora, y slo aprovechan a los circunstanciales gobernantes, confirmando la histrica sentencia de Vctor Paz Estenssoro: las peras cada vez son ms pocas, las oportunidades disminuyen, y lo que queda hoy en da, es el emprendimiento de nuevas y productivas actividades, sin depender directamente del TGN.

En nuestro caso particular, la pretendida postergacin del Censo por parte del gobierno obedece ms a subterfugios polticos que a motivos de otro orden, como por ejemplo: la ineludible necesidad de revisar el famoso padrn electoral, una vez conocidos los verdaderos y fidedignos datos que arroje la consulta, examen que echara por la borda los ya dudosos resultados del Censo 2012, as como el de todos los comicios y justas electorales que se realizaron despus de ese Registro.

Nuestra escasa tradicin censal, a lo largo de casi dos siglos de vida republicana, nos seala que, desde el primer censo de 1831, y el ltimo realizado el 2012, el pas ha celebrado apenas once censos de poblacin y cuatro de vivienda. Los datos obtenidos en dichas consultas fueron ms de uso domstico que externo, hasta que vino la poca de la globalizacin y la necesidad de contar con datos fiables para la exportacin y las inversiones extranjeras, lo que obliga a contar con mayor confiabilidad.

Finalmente, el censo programado para el prximo ao 2022 no debe suspenderse, y menos postergarse, pues constituye el agente estadstico de mayor importancia que enfrente Bolivia en su conjunto, sin permitir discrepancias; desavenencias; y menos disenso en el Censo.