Viernes 13 de febrero 2026

Derechos Inhumanos



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Al margen de los estragos que nos ocasiona la peste china con sus secuelas de muerte y afliccin, una red de autcratas populistas que abrazan la trasnochada doctrina del Socialismo del Siglo XXI, se ha impuesto la tarea de judicializar cuanta crtica y/o comentario de la oposicin a su gobierno exista y, utilizando al poder judicial como un garrote, los acalla y suponindo los subversivos, los apresa o simplemente elimina, con la misma furia y universalidad de la pandemia.

Es la curiosa similitud existente entre el poltico ruso Aleksi Navalni, opositor de Vladimir Putin, quien fue envenenado y, tras su milagrosa recuperacin en Alemania retorn a Mosc donde est encarcelado; el artista Luis Manuel Otero Alcntara, crtico del rgimen castrista e integrante y lder del Movimiento San Isidro, despus de permanecer siete das en huelga de hambre y sed, como ltimo recurso para reivindicar sus derechos a la libre expresin artstica, fue trasladado en la madrugada de este domingo a un hospital de la Habana; Leopoldo Lpez en Venezuela; y finalmente, la expresidenta Jeaninne Aez, vctima de esa poltica de regmenes autocrticos, negadora de los ms elementales derechos humanos que ellos proclaman con tanta vehemencia y que est siendo acremente condenada por el Parlamento Europeo y otros organismos internacionales.

Esta prctica discrecional y globalizada no tendra razn de ser, sin contar con una base de financiamiento a sus operaciones, como el de pases como Rusia, Irn, China, Venezuela, Cuba y hasta el mismo crimen organizado internacional.

En esta suerte de represin globalizada, esa red,lejos de limitarse a sus fronteras, ha copado sendos organismos internacionales, como es el caso de la Comisin de la Condicin Jurdica y Social de la Mujer, dependiente de la Organizacin de las Naciones Unidas (ONU), el principal organismo intergubernamental mundial dedicado exclusivamente a promover la igualdad de gnero y el empoderamiento de las mujeres, que eligi a Irn, para presidirla por los prximos cuatro aos.Algo as como comisionar al gato, para el cuidado de los ratones. Es de suponer que esta graciosa concesin obedece a los millonarios desembolsos persas a la causa.

Sin embargo, ante el puntual pronunciamiento del Parlamento Europeo de instar a Bolivia a emprender cambios estructurales urgentes, y reformas en la estructuradel sistema judicial, con el fin de garantizar juicios justos y crebles; la tutela judicial efectiva; y ante todo una imparcialidad plena; de nada valieron los denodados esfuerzos de los socialistas veintiuneros de expandir su influencia. A la resolucindel Parlamento Europeo. adhirieron otros organismos, como el de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos y Human Rights Watch, recomendando lo mismo que ese ente legislativo.

A la luz de lo expuesto, consideramos que la justicia tarda, pero llega. De nada vali extremar la violencia y el crimen en una revolucin de Saint Culots que se ufan de cortar las cabezas de reinas y soberanos, y donde hasta el propio Robespierre perdi la suya. Al final, lleg Napolen y restaur la Francia que hoy conocemos, con luces y sombras, pero sin derechos inhumanos.