Miércoles 25 de febrero 2026

Unidad en la acción



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No fueron a defender la whipala. Se movilizaron por billetes. Luego dejaron las whipalas en la basura, y se fueron. Esta es la realidad. El gobierno no convoc a la defensa de la whipala. Usndola de pretexto moviliz a sus forzados militantes a defender la ley de legitimacin de ganancias ilcitas y financiamiento al terrorismo. Fue la contraparte poltica del paro cvico. Han mostrado desesperacin. Evo Morales est llevando a su presidente Arce haca el proceso de desestabilizacin. Est ejecutando una poltica de confrontacin. Como hizo en la dcada del 90. Provoc a los gobiernos de: Paz Zamora, Snchez de Lozada y Banzer. Quienes vivimos esos aos, conocemos la receta. La juventud debe saber que Evo Morales fue el artfice del bloqueo de caminos, de las marchas desde Caracollo, del enfrentamiento asesino y de la victimizacin constante.

La confrontacin permanente logra cansar a la sociedad, logra hartarla de tanto desorden, desesperarla, hacerla sentir indefensa, desorientarla y aterrorizarla hasta llegar a un momento en que prefieran votar por el autor de todo eso, para tener un respiro, un poco de paz. Eso fue lo que sucedi el ao 2003.

Un militante comunista dijo: la burguesa se alimenta de pelotudeces democrticas. Y con esa conviccin usan las leyes de la democracia para generar conflictos que denominan la agudizacin de las contradicciones. Atacan y se convierten en vctimas.

Hacen esto para desgastar el sistema poltico, logran destruir la confianza en el sistema y sus conductores. De ah surgen las permanentes acusaciones a la derecha golpista, vende patria, neoliberal y causante de todos los males que padece el pueblo. Y se muestran cmo los nicos que saben lo que tienen que hacer.

Si los demcratas hemos aprendido la leccin, si de algo han servido 14 aos de destruccin masiva de la institucionalidad, del uso dictatorial del poder poltico, del derroche ms grande y nefasto de la riqueza econmica, del desconocimiento y sustitucin de la nacionalidad boliviana, por una abstraccin plurinacional, donde se quiere imponer una cultura sobre las otras, si de algo puede servir todo esto, es para darnos cuenta de que no podemos caer en lo mismo: la mezquindad poltica, la vergonzosa atomizacin de partiditos creados con propsitos electorales y el creer que usar el voto a favor de unos cuantos curules es todo a lo que se puede aspirar.

Se necesita unidad de conduccin, base social que se sienta representada por un liderazgo contrapuesto al masismo cocalero, conviccin democrtica y resolucin para ir sin miedo a la batalla poltica. Esa base social est esperando en la ciudades y provincias de La Paz, Cochabamba, Sucre, Tarija, Beni y Santa Cruz, al conductor creble. Es tarea de la actual oposicin reunirse y resolver la unidad de accin y la cabeza de conduccin. Sin pensar en tiempos electorales. El valor de esta decisin radicara precisamente en eso, no hay peso electoral que desfiguren los objetivos democrticos y se pueden asumir pasos con la visin democrtica que se requiere.