Loading
En este actual choque de civilizaciones, culturas y religiones que enfrenta el orbe, son slo cinco las religiones que se disputan el casi 92%, de toda la feligresa del planeta, a saber: el Cristianismo con 2.400 millones de fieles; el Islam con 1900, el Hinduismo con 1.200, los Agnsticos, no necesariamente ateos, que son 1200, y, finalmente el Budismo con 550 millones, lo cual hace un total de 7,250 MM de fieles, de los 7,800 millones de habitantes que pueblan la tierra, segn las fuentes de NN.UU. para el ao 2021.
Acudimos a este ejercicio demoscpico, con el objeto de obtener una de las razones ms plausibles que le asisten a la iglesia catlica para ocupar ese primer puesto de la feligresa mundial y su altsimo grado de credibilidad, despus de ms de dos mil aos de existencia; estando seguros de afirmar que, como en ninguna otra de las religiones presentes, fue la presencia de la mujer, encarnada en la Virgen Mara, que en su condicin de madre de Dios hecho hombre y de su protagonismo en los santos evangelios desde la temprana concepcin de Jess hasta su muerte, sin dejar de lado sus mltiples intervenciones en varios pasajes de la vida de su hijo Jesucristo, desde la Natividad, hasta su crucifixin y gloriosa resurreccin.
En efecto, es conocido el trato impartido a las mujeres en religiones como el islam donde, en la mayora de las naciones que abrazan este credo, todava las mantienen encerradas en una crcel de trapo, y sin ninguna participacin en los ritos de la mezquita. Por su parte, el judasmo, sin presentar esa actitud misgina del islamismo, tampoco hace que la mujer participe directamente en los rituales de la vida religiosa ni en la sinagoga, y algo similar acontece en las religiones de corte asitico.
Sin embargo, en la religin catlica, si bien las mujeres no alcanzaron al tan anhelado sitial de la curia, ejercieron como religiosas hasta ganar el sitial, como el de Santa Teresa de Jess, tambin conocida como santa Teresa de vila, una de las grandes msticas de la iglesia catlica, fundadora de la Orden de las Carmelitas Descalzas y canonizada y proclamada doctora de la Iglesia catlica.
Similar suerte que el de la madre Teresa de vila, tuvo Sor Juana Ins de la Cruz, tambin un exponente del siglo de oro, as llamado el siglo XVII, como brillante escritora y poetiza, considerada por muchos la dcima musa.
Finalmente, ya contempornea, tenemos a la Madre Teresa de Calcuta, que durante ms de medio siglo atendi a pobres, enfermos y hurfanos, ampliando la congregacin que ella fund, a varios pases del mundo. Fue beatificada y canonizada muy recientemente.
Los paradigmas anteriormente expuestos, constituyen una muestra tangible de esa denodada lucha por la igualdad de gnero, liderada desde sus conventos, sin aspavientos, por esas magnficas hermanas religiosas, al igual o con mejor resultado que los emprendidos hoy por los famosos defensores de esta causa.
Prximos a celebrar el da de la Madre, expresamos nuestras ms sinceras felicitaciones y solidaridad a ese Ser que con tanto denuedo nos crio, am y guio nuestros primeros pasos en la vida, por lo que nos evoca la inconfundible imagen de Nuestra Madre Santsima.