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As como los griegos, y algunos pases de cultura hispana, como Espaa, Per, Bolivia, Repblica Dominicana, Venezuela, Colombia, Cuba, Ecuador y otros, al martes 13, se lo considera un da de mal augurio, este pasado domingo 19 de junio quedar en la memoria de muchos de ellos, como el da en que se dieron los cambios ms sorprendentes de la historia poltica de esos pueblos.
Mientras en Andaluca, el Partido Popular de derecha barra con esa izquierda que actualmente gobierna Espaa, un fenmeno similar se daba en la vecina Francia, donde la alianza de centro del presidente Emmanuel Macron perda en las elecciones legislativas su mayora absoluta en el Parlamento, ante el auge sorprendente y espectacular de la extrema derecha. Por su parte, en la culta Colombia, el pas ms democrtico de Sudamrica tuvo lugar una de las ms inslitas definiciones electorales, cuando dos populismos, diametralmente opuestos en su constitucin y sus principios de izquierda y de derecha, se midieron en una segunda vuelta para elegir al presidente de esa nacin. Ambos se encuentran muy lejos de los parmetros que caracterizan y caracterizaron a los tradicionales partidos polticos que gobernaron durante ms de medio siglo a Colombia, al igual que su carisma, currculo, y mritos.
Por una parte, Rodolfo Hernndez, el aspirante que simbolizaba a la derecha, un nada carismtico ingeniero, cuyos mritos se limitan a haber amasado una considerable fortuna en la construccin de viviendas sociales y a una gran carga sentimental consistente en la prdida de su padre y de una hija en manos de esa guerrilla que, de una forma u otra, representa su contrincante, y por la otra, el, triunfador de esta contienda, Gustavo Petro, exguerrillero comunista cuyo mrito fue pertenecer al movimiento terrorista M19, y terciar por tercera vez en las elecciones presidenciales hasta lograr, finalmente, el xito que obtuvo.
En la foja de servicios de esa organizacin a Colombia, figura el robo de la espada del Libertador Simn Bolvar, delito cometido un 17 de enero de 1974 en la Quinta que lleva su nombre, donde los delincuentes que se adjudicaron el hurto dejaron un comunicado que rezaba: "Bolvar, tu espada vuelve a la lucha".
Curiosamente, en un acto que nos recuerda el trato que algunos compatriotas le dieron a la medalla del padre de la patria, Fayad, el por entonces comandante de la pandilla de asalto, hizo que la espada fuese guardada en un prostbulo y dos meses despus, llevada a la casa del poeta Len de Greiff, simpatizante del movimiento, aunque otros afirmaron que estara dentro de su tumba, una vez que ste muri. Luego, pas a la casa de algunos artistas e intelectuales colombianos adscritos al partido comunista, hasta que fue sacada de Colombia y llevada a Cuba en 1980, el mismo ao en que el grupo guerrillero realiz la Toma de la embajada de la Repblica Dominicana. Finalmente, segn el testimonio de Jairo Velsquez (alias Popeye), mano derecha y jefe de sicarios de Pablo Escobar Gaviria, la espada fue entregada a ste narcotraficante, quin la devolvi a Colombia, en junio de 1991.
Con semejantes antecedentes, y frente al cansino discurso que el candidato ganador pronunci, al conocer su triunfo, no mencion ni una sola vez la palabra narcotrfico y, por el contrario, asegur la libertad irrestricta de los jvenes que guardan prisin, no es muy difcil presagiar el rumbo que lleve adelante este gobierno, donde muy basado en la simbologa que tanto venera la izquierda, proponga cambiar el nombre de Colombia a Petrogrado.