Loading
Una triste, como conmovedora carta enviada este ltimo fin de semana desde la crcel pblica de San Pedro, por el presidente de la Asociacin Departamental de Productores de Coca (Adepcoca), Freddy Machicado, en la que clama justicia por la inslita suerte que le toc vivir por que, siendo inocente, en menos de un da fue apresado, imputado, cautelado y encarcelado, nos indujo a parafrasear el ttulo de la presente entrega, con el de la famosa novela de misterio y terror escrita por Thomas Harris a fines del siglo pasado, y adaptada con tanto xito al cine.
A tiempo de reivindicar su condicin de ciudadano boliviano, Machicado clama: Los inocentes no encontramos justicia y un trato justo preguntando luego: Por qu estn libres los que violan las leyes?, Por qu no hay justicia para el que en verdad comete delitos? Yo tambin soy boliviano, tambin tengo derechos, tambin tengo familia que espera por m.
Recordemos que hace diez das, los socios de Adepcoca tomaron el edificio de dicha institucin tras un cruento enfrentamiento con el grupo de Arnold Alanes, afn al partido gobernante MAS, en el cual fueron utilizados petardos, dinamitas y bombas molotov. Como resultado de este entripado, el mercado paralelo e ilegal, al no estar debidamente institucionalizado, fue incendiado y varias personas de ambos bandos litigantes resultaron heridas.
Por su enorme similitud con el de Freddy Machicado, dicho episodio nos remonta al triste y clebre caso del exdirigente Franklin Gutirrez, quien fue encarcelado en el penal de San Pedro por ms de un ao, al ser acusado de organizar un "grupo armado" que atac a policas que estaban cumpliendo la funcin de garantizar las tareas de erradicacin de coca excedentaria en la zona, hecho en el que perdi la vida el teniente de Polica, Daynor Sandval, y otros siete uniformados que resultaron heridos empero, la verdad fue que Gutirrez cometi el delito de osar competir con el Capo di Tutti Capi chapareo, la candidatura presidencial en las elecciones de 2019 y, como aleg su defensa en esa ocasin, la justicia dedujo como pretexto que: La detencin fue por verter criterios contrarios que podan subvertir el orden, subterfugio que emplean cuando en realidad, hasta en la Comisin Interamericana de Derechos Humanos el manifestar inconformidad est considerado como un derecho, como el derecho a la integridad personal, fsica y moral que establece el artculo quinto de sus estatutos mencionando: lo tienen retenido por ms tiempo de lo establecido, sin opcin a defenderse y sin estar conformes lo humillan. De ah que providencialmente, la fuga del acusador y expresidente a Mxico salv a Franklin Gutirrez de convertirse en un activo fijo de la penitenciara pacea.
Volviendo al caso Machicado, es imperativo demandar que ste no vaya a parar al cesto del olvido, como el de Franklin Gutirrez; el de la expresidenta Jeaninne Aez; el del lder potosino Marco Antonio Pumari; o como el de algunos otros que marcharon a su irretornable audiencia en la Corte Celestial, como fue el caso de Jos Mara Bakovic, Marco Antonio Aramayo, Guillermo Fortn, etc. Todos ellos, por no poseer un cordero para pagar su paso a la libertad, engrosaron esa multitud cuyo clamor se convirti en el Silencio de los Inocentes.