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A tiempo de analizar al comunismo, como la teora poltica y econmica que naci en la Europa del Siglo XVIII, en respuesta al capitalismo, Carlos Marx y Federico Engels, sus creadores tericos, en busca de establecer una sociedad igualitaria y sin clases sociales a travs de la propiedad comn de los medios de produccin y la distribucin equitativa de los recursos, apuntalaron la idea de que la historia de la humanidad est marcada por la lucha entre las clases sociales, y de esta forma desarrollaron el concepto de la lucha de clases.
Comenzando por Rusia, donde ese sistema se hizo del poder en 1917 y tuvo una duracin de apenas 73 aos, porque sus capitostes enseoreados con su dominio pronto entendieron que la mejor y ms expedita forma de igualar las clases era desapareciendo a las oponentes, desde el Zar y toda su familia, hasta los dos millones de rusos que Stalin mand asesinar en sus famosas purgas, iniciaron el criminal y tenebroso modelo de uniformidad.
Igual, o peor suerte corrieron aquellos pases donde fue encajado el comunismo a lo largo de la historia, como China, Corea del Norte, Laos, por citar algunos asiticos y, en una forma ms pasteurizada en los pertenecientes a nuestra rbita geogrfica, como Cuba, Nicaragua, Venezuela y todos los adscritos al Foro de Sao Paulo, donde sus cipayos, tratando de modernizar el concepto, lo rebautizaron con el eufemstico sobrenombre de Socialismo del Siglo XXI, para justificar sus polticas de represin, violacin de los derechos humanos, y falta de libertades individuales, sometiendo a sus pueblos a la pobreza, la rapia y la degradacin.
Por su parte, el capitalismo es un sistema econmico en el que los medios de produccin y distribucin son de propiedad privada y donde la libre iniciativa, tanto de las personas, como de las empresas, compiten para maximizar sus ganancias y obtener una ventaja en el mercado. De ah que, al dinamizar el motor del crecimiento econmico, que lleva a un aumento en la produccin y el consumo de bienes y servicios, no se est exento de la acerva crtica de ciertos sectores, por su desigualdad econmica y social, su impacto ambiental y su falta de regulacin.
Ahora bien, con esa innegable capacidad que tienen los inventores chinos del papel y la plvora, han extrado del comunismo, como del capitalismo, las clases que tanto odian los primeros, creando una clase superior que gobierna al ms claro estilo del capitalismo salvaje, donde existen multimillonarios, iguales o mayores que en los EE.UU. y una amplsima base proletaria y campesina sojuzgada, al peor estilo de las pasadas dinastas del imperio.
Ellos han entendido que, a lo largo de la historia, ha habido diferentes formas de capitalismo, incluyendo el capitalismo laissez-faire, el capitalismo de Estado y el neoliberalismo. En la actualidad, la mayora de las economas mundiales son capitalistas, aunque existen diferencias significativas en la forma en que se estructuran y regulan. En lo referente a la China, este modelo la ha convertido en una seria competencia de los EE.UU., donde el aburguesamiento de sus sbditos, cada vez ms dependientes de los productos domsticos y hasta tecnolgicos chinos, son una muestra de esa cruda realidad. Baste ver su papel en Ucrania.
Finalmente, en Bolivia, donde gracias al instrumento poltico que nos gobierna desde hace 17 aos y se identifica como: antiimperialista, marxista-leninista, socialista, indigenista y ateo, nadie sabe explicarnos la ruta trazada, aunque sta sea la del comunismo segn Lenin, Tiln, Putin o Xi Jinping.